Barrios de la Ciudad: Chacarita

Chacarita es un barrio que se caracteriza por ser muy difícil disociarlo de su histórico cementerio.

¿Cómo nace el barrio de Chacarita?

En sus comienzos, este barrio era popularmente conocido como la Chacarita de los Colegiales.

Como mencionábamos con anterioridad, en la actualidad, resulta ya muy difícil pensar en el barrio de la Chacarita sin asociarlo directamente a su histórico cementerio, el cual surgió como consecuencia de una emergencia que tuvo lugar por la epidemia de fiebre amarilla en la Ciudad de Buenos Aires.

Situándonos en las primeras épocas fundacionales de la Ciudad de Buenos Aires, en el momento en que don Juan de Garay ratificaba la gesta de don Pedro de Mendoza (más específicamente hacia 1580), lo que se conocía con el nombre de “Tierras de la Trinidad” (es decir, el área que se encuentra conformada por los actuales barrios de Chacarita, Villa Ortuzar y Colegiales), pertenecían a lo que recibía el nombre de “Montes Grandes”. Más adelante, esas mismas tierras constituirían lo que se llamó “Partidos de Campaña”. Dichas tierras ocupaban el territorio de lo que hoy es Retiro hasta la localidad de San Fernando. En aquel entonces, don Juan de Garay imaginaba aquellas tierras como destinadas a las chacras y a la labranza, como así también para la cría de ganado.

Podemos encontrar registros en los que se habla ya del nombre “Chacarita”, hacia comienzos del siglo XVII. En el mes de Diciembre del año 1608, gobernaba la Ciudad de Buenos Aires Hernando Arias de Saavedra; en ese momento, se acabó de completar la mensura de la Ciudad. Fue entonces que se delimitaron las posesiones donadas a sacerdotes de la Compañía de Jesús, dando así lugar a una estancuela que recibió el nombre de “Chacarita de los Padres”. Más adelante, pasaría a llamarse “Chacarita de los Colegiales”. Este último nombre tuvo relación con que era allí donde solían pasar los veranos los estudiantes pertenecientes al Colegio San Ignacio.

Las tierras que mencionábamos más arriba, fueron pasando de mano en mano en muchas y diversas ocasiones. El principio, don Juan de Garay se las había otorgado a Juan Fernández de Zarate, quien luego se las brindó a Gonzalo de Carabajal. Luego de Carabajal, estas tierras pasarían a estar en manos de María de Carabajal, quien había llegado a recibir el predio tras casarse con Cristóbal Calvo. Este último, decidió vender la parte que le correspondía a los religiosos del Ignacio.

En aquel entonces, el Colegio San Ignacio se encontraba dirigido por jesuitas y estaba ubicado en la famosa “Manzana de las Luces”.

La Chacarita y su cementerio

Un triste hecho tuvo lugar en la Ciudad de Buenos Aires entre los años 1867 y 1868. En aquel entonces, se dio una muy seria epidemia de lo que se llamó “cólera morbos”, la cual, en ese momento, no contaba con método de curación. Para aquella época, los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires alcanzaban a ser alrededor de 180.000. Esta peligrosa epidemia comenzó a atacar a los pobladores, los cuáles estimaron que el virus podía provenir del trópico. Para 1867, las víctimas mortales de esta epidemia alcanzaron a ser 1633, habiendo, además, 5000 afectados.

Esta feroz epidemia llevó a la necesidad de que, en la Ciudad de Buenos Aires, se generase algún espacio en el cual poder inhumar a las víctimas. Sin embargo, el entonces ya instalado Cementerio de la Recoleta resultaba insuficiente en su capacidad. El predio contaba en su extensión con un terreno que abarcaba desde las actuales calles Dorrego, hasta J. Newbery y, al mismo tiempo, desde la calle Corrientes hasta la calle Guzmán. Antes de ello, los jesuitas habían dado lugar a la conformación de un camposanto que se encontraba ubicado al lado de la capilla (la cuál fue un tiempo después demolida). De esa manera, fue el cementerio de los jesuitas el primero en funcionar en aquella zona. Como consecuencia de la epidemia, este cementerio debió sufrir una importante ampliación.

En otros términos, podríamos decir que el hoy histórico y reconocido cementerio de la Chacarita tuvo lugar como consecuencia directa de una feroz epidemia de cólera que azotó la Ciudad de Buenos Aires, dando lugar a grandes cantidades de víctimas, que debían ser enterradas en algún sitio. De esa manera, aquel cementerio, que se había pensado como transitorio, acabó convirtiéndose en definitivo, por sucesos posteriores.

Características del barrio

El barrio de la Chacarita pertenece, hoy, a lo que es la Comuna 15 de la Ciudad de Buenos Aires. Este, cuenta con una superficie de 3,1 kilómetros cuadrados.

Límites

Las calles que constituyen los límites geográficos del barrio porteño de la Chacarita son las siguientes:

  • Avenida Álvarez Thomas
  • Avenida Dorrego
  • Avenida Córdoba
  • Vías del FFCC San Martín
  • Avenida Dorrego
  • Avenida Warnes
  • Avenida Garmendia
  • Avenida Del Campo
  • Vías del FFCC General Urquiza
  • Avenida Elcano

Barrios de la Ciudad: Caballito

Uno de los barrios tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires y, además, uno de los más bellos y elegidos por todos para vivir. Estamos hablando del tradicional y elegante barrio porteño de Caballito.

¿Cómo nace el barrio de Caballito?

La zona que hoy reconocemos con el nombre de Caballito, recibió su nombre debido a una pulpería, instalada por Nicolás Vila en la esquina de las que hoy son las calles Emilio Mitre y Rivadavia. Dicha pulpería fue instalada en el año 1804.

Al igual que todos los barrios que componen la zona oeste de la Ciudad de Buenos Aires, el barrio de Caballito sufrió un notable progreso cuando llegó el ferrocarril. El ferrocarril comenzó a atravesar lo que hoy es el barrio de Caballito en el año 1857.

A lo largo de la que hoy es la reconocida calle Rivadavia, se construyeron lujosas e imponentes casas quintas, siendo para los ciudadanos de la Ciudad de Buenos Aires un área en la que pasar el fin de semana. De hecho, fue en una de esas quintas – más exactamente en la de Ambrosio Plácido Lezica – nace el Parque Rivadavia, en el año 1928.

Junto con el ferrocarril, la llegada del subterráneo significaría, también, un enorme crecimiento para el barrio de Caballito. En la actualidad, el barrio de Caballito es uno de los más residenciales que se pueden encontrar en la Ciudad de Buenos Aires. Asimismo, es dentro cartier love bracelet 18k gold price
del barrio de Caballito que se encuentra lo que constituye el centro geográfico de la Ciudad de Buenos Aires.

Otra de las características fundamentales que constituyen el barrio porteño de Caballito es la histórica cancha del club de fútbol Club Ferrocarril Oeste.

Características del barrio

El barrio de Caballito pertenece, hoy, a lo que es la Comuna 06 de la Ciudad de Buenos Aires. Este, cuenta con una superficie de 6,8 kilómetros cuadrados.

Límites

Las calles que constituyen los límites geográficos del barrio porteño de Caballito son las siguientes:

  • Avenida Ángel Gallardo
  • Avenida Gaona
  • Avenida San Martín
  • Avenida Juan B. Justo
  • Avenida Tte. Gral. Donato Álvarez
  • Curapaligüe
  • Avenida Directorio
  • Avenida La Plata
  • Avenida Rivadavia
  • Río de Janeiro

Atractivos turísticos

Las lujosas y tradicionales calles y residencias del barrio porteño de Caballito constituyen, en sí mismas, importantes atractivos turísticos de la Ciudad de Buenos Aires.

Al mismo tiempo, en Caballito se encuentran ubicados dos importantes esculturas y monumentos:

  • El “Cid Campeador”

El “Cid Campeador” se encuentra ubicado en las calles Avenida Gaona y Honorio Pueyrredón. Este, constituye una imponente y gigante obra, que fue donada a la Ciudad por parte de su autora, la norteamericana de nombre Anna Haytt Huntington. Esta obra fue dedicada a Rodrigo Díaz de Vivar, quien fue un guerrero castellano del siglo XI, construida en mármol y en bronce.

  • El “Monumento a Azcuénaga”

El “Monumento a Azcuénaga”, realizado en bronce, fue inaugurada en la fecha del 31 de Diciembre de 1919, en la Plaza Primera Junta. La misma, fue desarrollada por el escultor francés Enrique Cordier. La altura total del Monumento a Azcuénaga es de 6,50 metros.

 

Barrios de la ciudad: Retiro

El barrio de Retiro es uno de los más famosos, renombrados y antiguos de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Cómo nace el barrio?

El área de la Ciudad de Buenos Aires que hoy conocemos con el nombre de “Retiro”, lleva ese nombre desde principios del siglo XVIII. El nombre de este barrio proviene de la Casa del Retiro, la cual fue erguida hacia principios de dicho siglo en el área de intersección de las que serían, actualmente, las calles Maipú y Arenales. La Casa del Retiro se debe a la decisión del Gobernador Agustín de Robles, encontrándose muy próxima a la ermita de San Sebastián. Poco tiempo después de su construcción, la Casa del Retiro fue vendida a la empresa Mar del Sur, pasando a ser utilizada para servir de alojamiento de los esclavos que llegaban a la Ciudad de Buenos Aires.

Durante el año 1800, se dio inicio a las obras de construcción de la Plaza de Toros. En la actualidad, los contornos de esa plaza se han mantenido en la Plaza San Martín, la cual se encuentra ubicada sobre la emblemática Av. Santa Fe.

Cuando tuvieron lugar las invasiones inglesas, dicha plaza fue protagonista de un importante enfrentamiento, el cual acabó brindándole el nombre de “Campo de la Gloria”. Asimismo, fue en ese mismo lugar que los granaderos (que se encontraban al mando del Gral. José de San Martín) recibieron importante instrucción y preparación. Esto último le brindó aún más importancia a este lugar, debido a que se trasladaron allí muchos de los cuarteles de granaderos. Fue después de esto que éste lugar pasó a llamarse “Campo de Marte”.

En la fecha del 13 de Julio del año 1862, se inauguró el monumento al Libertador dentro de esta plaza. De esa manera, la misma, pasó a recibir el nombre de Padre de la Patria.

Características del barrio

Siendo uno de los más antiguos y tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires, el barrio de Retiro tiene una superficie de 2,8 kilómetros cuadrados.

Límites

Las calles que enmarcan los límites de lo que hoy se conoce como el barrio de Retiro, en la Ciudad de Buenos Aires, son:

  • Río de La Plata
  • Sendero portuario interno paralelo al Malecón del canal norte de la Dársena Norte
  • Costanera Intendente Hernán M. Giralt
  • Carril norte del Boulevard Cecilia Grierson
  • Boulevard Cecilia Grierson
  • Córdoba
  • Uruguay
  • Guido
  • Montevideo
  • Proyección de Montevideo
  • Gral. F. Quiroga
  • Prolongación virtual de Juan Bibiloni
  • Bajada de Autopista Dr. A. Illia, hasta intersección con Autopista Illia
  • Pte. Ramón Castillo
  • Acceso Wilson
  • Tomás Edison
  • Borde sur de la dársena D

Espacios reconocidos

En el barrio porteño de Retiro tiene lugar la terminal de ómnibus de larga distancia más importante de Buenos Aires, que es la Estación Terminal de Ómnibus de Retiro. Además, otra cosa que ha hecho que este barrio se haga famoso, tiene que ver con que es la cabecera del único Puerto de Buenos Aires. También tiene lugar en el barrio de Retiro la conocida embarcación de pasajeros de nombre “Buquebus”, que es una empresa que brinda diversos servicios de transporte a destinos de la República Oriental del Uruguay.

 

Barrios de la Ciudad: Boedo

El barrio porteño de Boedo ha sido caracterizado, a lo largo de su historia, como un barrio en el que, transitando sus bellas calles, puede olerse el bello aroma del carnaval, como así también los aires tradicionales del tango.

¿Cómo nace el barrio de Boedo?

De los distintos barrios que componen la Ciudad de Buenos Aires, puede decirse que Boedo es el único que debe su nombre a su avenida principal.

El barrio de Boedo debe su nombre a Mariano Joaquín Boedo, quien fuera reconocido como prócer de la independencia de la República Argentina, siendo Diputado Nacional por parte de la Provincia norteña de Salta. Boedo era jurisconsulto y abogado.

En la historia de Mariano Joaquín Boedo se destaca su participación en las jornadas de aquel año de 1816, que, en la fecha del 9 de Julio, declararían la Independencia de las Provincias Unidas del Río de La Plata, respecto al reinado español. Boedo fue uno de los firmantes del Acta de la Independencia, debido a que fue Vicepresidente del Congreso de Tucumán.

Teniendo plena consciencia de la importancia de Mariano Joaquín Boedo para la historia de la República Argentina, la Ciudad de Buenos Aires tomó la determinación de rescatar el recuerdo de este significativo personaje,  dando lugar – en Marzo de 1882 – a la calle que lleva hoy su nombre.

En sus inicios, la zona que rodeaba la calle Boedo se caracterizaba por ser semi-rural. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta área se fue transformando. Dicha transformación tuvo mucho que ver con que consistía en una muy importante vía de circulación para vehículos que usaban tracción a sangre. Al mismo tiempo, era de gran utilidad para la circulación de tropillas de animales que eran arriadas a los mataderos de la época. Años después de esto, llegarían a la zona los primeros tranvías, lo cual acabó de modificar a la zona en que se encontraba la calle Boedo, brindándole un importante aumento poblacional.

Historia del Grupo Boedo

No se puede hablar de la historia del barrio porteño de Boedo sin mencionar el local, ubicado al fondo de una construcción que aún se mantiene, en Boedo al 837/39. En este local, el reconocido Antonio Zamora llevaba a cabo reuniones con escritores jóvenes, entre los que se puede mencionar a Roberto Mariani, Elías Castelnuovo, Roberto Arlt, Álvaro Yunke, entre tantos otros, que acabarían conformando el conocido “Grupo Boedo”.

Dichos escritores se caracterizaban por tener algo en común: eran jóvenes proletarios, que representaban los intereses de las mayorías populares, lo cual acababa coincidiendo con su formación política y con su estilo de vida. En una sociedad que se pensaba repleta de injusticias sociales, eran éstos escritores los que manifestaban la imperiosa necesidad de cambio, estando convencidos de poder cambiar esa dura realidad.

Boedo y el tango

Además de contar con uno de los más vistosos corsos de Carnaval de la Ciudad de Buenos Aires en la actualidad, Boedo es un barrio que se ha caracterizado, desde siempre, por la fuerte presencia del tango. Desde sus inicios, los antiguos cafés del barrio de Boedo han servido de interesante punto de encuentro para músicos del ambiente del tango.

Si tuviésemos que resumir las características fundamentales del barrio porteño de Boedo, podríamos mencionar su carácter residencial, tranquilo, su importante desarrollo cultural (tan efervescente que nutrió a importantísimos grupos de escritores de la historia argentina), su reconocida vida deportiva y su imponente presencia artística.

Características del barrio

Según los últimos registros, el barrio porteño de Boedo cuenta con una superficie total de 2,6 kilómetros cuadrados.

Límites

Las calles que componen los límites geográficos del barrio de Boedo, en la Ciudad de Buenos Aires, son las siguientes:

  • Independencia
  • La Plata
  • Caseros
  • Sánchez de Loria
  • Carlos Calvo
  • Sánchez de Loria

Barrios de la Ciudad: Belgrano

El Barrio de Belgrano es conocido como uno de los más tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires. Una de las características que destaca a Belgrano es que ha sido pueblo, luego ciudad, luego Capital y, después, barrio. Hoy en día, el barrio de Belgrano es, además, uno de los centros comerciales más importantes de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Cómo nace el barrio de Belgrano?

Desde sus inicios, el territorio que hoy compone lo que es el barrio de Belgrano, formaba parte del Pago de los Montes Grandes, tierras que resultaban ser muy propicias para la actividad de pastoreo, como así también para la cría de ganado. Este trozo de tierras se expandía desde el barrio de Retiro hasta lo que hoy es San Isidro.

En aquel entonces, dicha área era un camino obligado para dirigirse a las provincias ubicadas al norte, por lo que era frecuente registrar una gran intensidad en el tránsito por lo que recibía el nombre de “Camino Real”, luego llamado “Camino de Alto”, después “25 de Mayo” y, por último, bautizado con el nombre de “Avenida Cabildo”. Al igual que ocurría en todos los caminos muy transitados de la época, existía en este recorrido una gran cantidad de pulperías que servían a los viajeros para hacer un alto en su trayecto. En el Camino Real, una de las pulperías más famosas del momento era la que recibía el nombre de “La Blanqueada”.

En sus comienzos, lo que hoy conocemos como el barrio porteño de Belgrano, consistía en un municipio que pertenecía a la Provincia de Buenos Aires. A medida que fue pasando el tiempo, se fue poblando cada vez más, lo que acabó llevando a una explosión de construcción de grandes y señoriales edificaciones. En la fecha del 6 de Diciembre del año 1857, mediante un decreto, se aprobó el nombre del – hasta entonces – pueblo, en homenaje al Gral. Manuel Belgrano. Fue a partir de ese momento que se dio inicio, más seriamente, al proceso de construcción del barrio.

Uno de los acontecimientos más importantes en la historia de dicho territorio (que hasta entonces era, todavía, un pueblo), fue el levantamiento de Tejedor, en el año 1880. A partir de ello, el territorio comenzó a adquirir una relevancia fundamental, habiéndose convertido en sede del Gobierno Nacional. De esa forma, lo que hasta entonces constituía una localidad de lo más tranquila y pacífica, pasó a convertirse en una Capital provisoria de la República Argentina. De hecho, las sesiones de ambas cámaras parlamentarias tuvieron lugar en lo que era en aquel entonces el edificio municipal, que funciona, hoy, como sede del Museo Histórico Sarmiento.

Siete años después, el 28 de Septiembre de 1887, la Provincia de Buenos Aires le cedió al Estado Nacional los partidos de Belgrano y San José de Flores. Fue así como el pueblo de Belgrano pasó rápidamente a depender de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pasando a convertirse en un nuevo barrio de la misma.

Fue desde su ingreso definitivo a la Ciudad de Buenos Aires, que el pueblo de Belgrano dejó de serlo para pasar a convertirse en uno de los barrios más pintorescos y residenciales de la Ciudad. La mayor parte de sus construcciones son viejas e inmensas casas señoriales, la mayoría de fines del siglo XIX. Sin embargo, hoy en día, puede observarse el maravilloso contraste con las nuevas y más modernas construcciones que caracterizan a la nueva población del barrio de Belgrano.

Características del barrio

El barrio de Belgrano pertenece, hoy, a lo que se conoce como la Comuna 13. Tiene una superficie de 6,8 kilómetros cuadrados.

Límites

Las calles que enmarcan los límites de lo que hoy se conoce como el tradicional barrio de Belgrano, en la Ciudad de Buenos Aires, son:

  • Río de La Plata
  • Eje de desembocadura del Arroyo Medrano
  • Prolongación virtual de Av. Comodoro Martín Rivadavia
  • Leopoldo Lugones
  • Guillermo Udaondo
  • Del Libertador
  • Congreso
  • Zapiola
  • Franklin D. Roosevelt
  • Ricardo Balbín
  • Monroe
  • Dr. Rómulo Naón
  • La Pampa
  • Forest
  • De Los Incas
  • Elcano
  • Crámer
  • Virrey del Pino
  • Cabildo
  • Zabala
  • Prolongación virtual de la calle Zabala
  • Vías del ex Ferrocarril Mitre, ramal Tigre
  • Olleros
  • Valentín Alsina
  • Pte. Figueroa Alcorta
  • La Pampa
  • Costanera “Rafael Obligado”
  • Muelle al Norte del Aeroparque Jorge Newbery

Atracciones turísticas

Ya desde su centro comercial y sus antiguas construcciones señoriales, el barrio de Belgrano constituye una importante atracción turística de la Ciudad de Buenos Aires. De todas maneras, en el interior del barrio, pueden reconocerse bellos e históricos recorridos, que mencionaremos a continuación.

Barrio Chino

Si bien, en realidad, el Barrio Chino es un sub-barrio de Belgrano, éste se ha convertido en una importante atracción turística de la Ciudad de Buenos Aires, como consecuencia de su importante valor cultural.

El barrio Chino surge por un importante aumento de la inmigración china en la República Argentina. Fue así como se formó, en tan sólo unas pocas cuadras de la zona (entre las calles Av. Del Libertador, Av. Juramento, Av. Monroe y las vías del ex Ferrocarril Mitre), un barrio compuesto por viviendas y comercios completamente habitados y atendidos por inmigrantes de origen chino.

Parroquia de la Inmaculada Concepción, La Redonda

Conocida por todos como “La Redonda”, esta parroquia es una iglesia de forma circular, que fue inaugurada en el año 1878. La construcción de la misma fue llevada a cabo por el arquitecto Juan A. Buschiazzo, el ingeniero Nicolás Canale y su hijo José. En su construcción, se puede encontrar una clara influencia del neorrenacimiento italiano.

Barrancas de Belgrano

Hacia mediados del siglo XIX, el espejo de agua del Río de La Plata llegaba hasta los pies de las barrancas. Fue el terraplén del Ferrocarril Mitre lo que permitió contener el río y secar las tierras de la zona.

Hoy en día, en las barrancas, viven más de 60 diferentes especies vegetales. Además, se han llevado a cabo importantes esculturas, de las cuales, la mayor parte data del siglo XIX. Dentro de dichas esculturas, resalta una réplica de la Estatua de la Libertad, que fue llevada a cabo por el autor que dio lugar a la original, el francés Frédéric Bartholdi.

Estadio River Plate

Conocido popularmente como el “Monumental”, el Estadio River Plate no sólo concentra a uno de los equipos de fútbol más importantes de la República Argentina, sino que, además, constituye uno de los campos de juego de más importantes de Latinoamérica. Si bien es cierto que el campo de juego se encuentra ubicado entre los barrios de Belgrano y Núñez, pertenece al primero.

 

Los mencionados con anterioridad son tan sólo algunos de los atractivos turísticos que caracterizan al antiguo y tradicional barrio de Belgrano, ubicado al Norte de la Ciudad de Buenos Aires.

Barrios de la Ciudad: Recoleta

Conocido como el barrio más elegante de la Ciudad de Buenos Aires, Recoleta es un barrio residencial, que constituye, en su totalidad, la Comuna 2 de la Ciudad. Debido a sus edificios, su centro comercial y el célebre Cementerio de la Recoleta, este barrio ha logrado establecerse como una zona de un importante interés, tanto histórico como arquitectónico, al tiempo que se convertía en uno de los focos turísticos y culturales más significativos de la Ciudad.

La Recoleta es un barrio conocido por los residentes de la Ciudad de Buenos Aires como una zona en la que habitan los sectores de ingresos más altos de la misma. Esto tiene que ver con que, en líneas generales, los inmuebles que componen a este barrio cotizan entre los más costosos de toda el área metropolitana.

¿Cómo nace Recoleta?

En el año 1580, don Juan de Garay daba lugar a la fundación de la Ciudad de Buenos Aires. En ese momento, repartía tierras de la misma entre los diversos integrantes que componían su expedición. El área que hoy comprende lo que se conoce como el barrio de la Recoleta, fue entregada, en aquel entonces, a Rodrigo Ortiz de Zárate.

En lo que respecta al nombre del barrio, el mismo proviene del Convento e Iglesia de los frailes recoletos, quienes habían arribado a la Ciudad de Buenos Aires hacia principios del siglo XVIII. Hacia fines de ese siglo, lo que hasta entonces eran sólo una serie de grandes chacras, quintas y baldíos vacíos comenzó a dividirse y a poblarse.

Fueron muchos los casos de epidemias de cólera en aquel entonces. Sin embargo, una de las epidemias más significativas y recordadas de aquel momento fue la epidemia de fiebre amarilla que tuvo lugar en el año 1871. En ese momento, las familias más ricas de la Ciudad de Buenos Aires, que residían en el Sur de la misma, fueron trasladándose al norte, dando así lugar a un aumento representativo en la población de lo que hoy es el barrio de Recoleta.

El hecho de que el barrio de Recoleta se haya acabado de consolidar en la Ciudad de Buenos Aires, ocurrió como consecuencia del accionar del primer intendente de la misma, Torcuato de Alvear. Fue en ese momento que se dio inicio a la construcción de imponentes palacios, todos rodeados de bellos jardines, que buscaban imitar el estilo europeo, mayormente estilo francés. Generalmente, tanto los arquitectos como la mano de obra que llevaba a cabo dichos palacios, eran personas de origen extranjero y la mayor parte de los materiales eran importados.

En relación con lo mencionado con anterioridad, hoy en día, el barrio de la Recoleta se distingue sobre los demás como consecuencia de su arquitectura, como así también por sus hermosas plazas y el carácter aristocrático de sus diversos palacios y construcciones. En la actualidad, son el Centro Cultural de la Recoleta, el imponente Cementerio y su Iglesia los elementos arquitectónicos que destacan la imponente historia de este barrio.

Características geográficas

Ubicado hacia el norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el barrio de la Recoleta cuenta con una superficie total de 5,72 kilómetros cuadrados. Las calles que constituyen los límites geográficos de este barrio residencial son las siguientes:

  • Mario Bravo
  • Coronel Díaz
  • Las Heras
  • Tagle
  • Vías del Ferrocarril Gral. Mitre
  • Jerónimo Salguero
  • Costanera Rafael Obligado
  • Montevideo
  • Guido
  • Uruguay
  • Córdoba

Entre otras pequeñas calles que conforman lo que es el barrio de la Recoleta.

Atractivos turísticos

Dentro de los variados atractivos turísticos que pueden encontrarse y visitarse en el barrio de la Recoleta, se destacan los siguientes:

Cementerio de la Recoleta

El Cementerio de la Recoleta se ha convertido, a lo largo de los años, en uno de los principales atractivos turísticos de la Ciudad de Buenos Aires. Esto se debe, particularmente, a sus tan imponentes mausoleos y bóvedas. En ellos, se encuentran los cuerpos de importantes figuras de la historia de la República Argentina, como es el caso de Eva Duarte de Perón (“Evita”), cuya tumba es una de las más concurridas de este cementerio.

Es la arquitectura del cementerio lo que le ha dado ese gran valor turístico y cultural. Lo mismo, se debe a que sus características constituyen una importante muestra de aquellos tiempos en que Argentina se consolidaba como una potencia económica emergente y en donde las familias con mayores poderes económicos de la ciudad competían entre sí para construir sus panteones. Por todo esto, podríamos decir que el Cementerio de la Recoleta se caracteriza, fundamentalmente, por grandes obras arquitectónicas, imponentes; algunas de ellas adornadas con diversos elementos (como el mármol) e, incluso, con esculturas diferentes. Hoy en día, son más de 90 las bóvedas del Cementerio de la Recoleta las que han sido declaradas como Monumento Histórico Nacional.

El Cementerio de la Recoleta fue construido en el año 1822, siendo el primer cementerio público de la Ciudad de Buenos Aires. El trazado de este cementerio fue obra de un ingeniero francés de nombre Próspero Catelin.

Plaza Francia

Plaza Francia es uno de los espacios verdes más famosos, tanto del barrio de la Recoleta, como así también de la ciudad de Buenos Aires. La misma, fue diseñada por el paisajista Carlos Thays. El monumento central de esta plaza, recibe el nombre de “Francia a la Argentina” y fue un obsequio para la Argentina, por parte de la colectividad francesa, con motivo de la celebración del Centenario de la Revolución de Mayo.

Asimismo, Plaza Francia es reconocida por contar constantemente con la presencia de diversos artistas callejeros, junto con una muy importante y concurrida feria artesanal y de diseño.

Biblioteca Nacional

La reconocida Biblioteca Nacional de la República Argentina, se encuentra emplazada en el barrio de la Recoleta. El actual edificio que la constituye, surgió como resultado de un proyecto de los prestigiosos arquitectos Clorindo Testa, Alicia Cazzaniga y Francisco Bullrich. Estos arquitectos habían ganado el primer premio en un concurso de carácter nacional en el año 1961. El edificio actual de la Biblioteca Nacional se inauguró en 1992.

Centro Cultural Recoleta

Habiéndose construido como un convento en el año 1732, el edificio que hoy constituye el Centro Cultural Recoleta pasó a manos del Estado en el año 1822, luego de haberse producido una reforma en el orden eclesiástico. Fueron muchos los usos que, a lo largo de los años, se le fueron dando a este edificio.

Recién hacia el año 1978, se proyectó finalmente realizar allí un Centro Cultural.

En la actualidad, el Centro Cultural Recoleta se encuentra conformado por 27 salas de exposición, un anfiteatro, un microcine y un auditorio. Dentro de estos espacios, se llevan a cabo una gran variedad de actividades a lo largo de todo el año: desde exposiciones de artes plásticas, hasta conciertos y recitales, eventos de distinta índole y representaciones teatrales. Asimismo, el Centro Cultural Recoleta cuenta, hoy, con un área de formación, que brinda diversidad de talleres y cursos, contando, también, con un laboratorio de investigación y de producción musical, el cual se encuentra equipado con la más alta tecnología.

Floralis Genérica

Floralis Genérica es una escultura muy característica del barrio de la Recoleta. Esta, cuenta con una altura total de 20 metros, dominando así la plaza Naciones Unidas. Esta escultura fue realizada por el arquitecto argentino Eduardo Catalano. Fue este, quien decidió donar su obra a la Ciudad de Buenos Aires.

La escultura de nombre Floralis Genérica está hecha en acero inoxidable y aluminio, contabilizando un peso de 18 toneladas. Una de las características fundamentales de esta escultura, tiene que ver con que es la primera escultura en movimiento, que es controlada a partir de un sistema hidráulico y de células fotoeléctricas.

Floralis Genérica fue inaugurada en el año 2002, siendo su nombre un homenaje a todas las flores. La apertura y el cierre de Floralis Genérica dependen del Sol.

Museo Nacional de Bellas Artes

Ubicado en el centro del barrio de la Recoleta, el Museo Nacional de Bellas Artes se ha consolidado como uno de los más importantes de América Latina. Este, concentra en su interior la mayor colección del arte de origen nacional.

El Museo Nacional de Bellas Artes de la Recoleta fue inaugurado en el año 1896.

Además de concentrar la mayor parte del arte argentino, en lo que respecta a su patrimonio artístico internacional, se destacan obras de: El Greco, Picasso, Goya, Cézanne, Rodin, Rubens, Chagall, Rembrandt, entre otros.

Al mismo tiempo, el Museo Nacional de Bellas Artes cuenta con una sala fotográfica, una biblioteca con más de 150.000 ejemplares, una sala de arte andino precolombino y dos terrazas de esculturas.

 

Los mencionados con anterioridad constituyen los paseos más llamativos y tradicionales del barrio de la Recoleta, como así también de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, tanto en sus construcciones como en sus plazas y calles, el barrio de la Recoleta brinda infinidad de opciones para pasear, conocer y entretenerse.

Buenos Aires, camino a la peatonalización

Hace ya unos años, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha comenzado a avanzar en proyectos que apuntan, esencialmente, a convertir a la ciudad en un área pensada y privilegiada para los peatones.

Ya desde el año 2012 hasta la actualidad, el Gobierno de la Ciudad  ha logrado ganar unos 9400 metros cuadrados de calle y de avenida, para convertirlas en sendas peatonales. El proyecto de peatonalización de la ciudad va acompañado de la incorporación de nuevas ciclovías. Pero eso no es todo. Además de lo mencionado, para lograr disminuir los conflictos y accidentes en las esquinas y cruces de calle, el Gobierno de la Ciudad ha llevado a cabo tareas de colocación de maceteros y pintura, que buscan reducir la presencia de automóviles en esas áreas. Continue reading “Buenos Aires, camino a la peatonalización”

Barrios de la ciudad: Caminito y La Boca

Conocido como uno de los recorridos más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires, Caminito constituye un verdadero museo a cielo abierto, como así también, un destino imperdible para todas aquellas personas que desean conocer los rincones más asombrosos de esa ciudad.

Podríamos definir a Caminito como un callejón museo, cuyo valor tanto cultural como turístico resulta incuestionable. Este espacio se encuentra ubicado en el corazón del barrio porteño de La Boca.

Siendo hoy en día un museo a cielo abierto que cuenta con unos 150 metros de longitud, Caminito debe su trazado sinuoso a que continúa el cauce de un arroyo, que desaguaba en el Riachuelo y que se mantuvo fluyendo hasta principios del siglo XX. En aquel entonces, esa zona era conocida por los pobladores con el nombre de “Puntín”, que en el dialecto genovés era el diminutivo de la palabra “puente”.

¿Cómo nace Caminito?

Hacia principios del siglo XX, hacía ya mucho tiempo que el área en que se encuentra hoy ubicado el paseo pertenecía al recorrido del ferrocarril a Ensenada. Fue en el año 1928 que dicho ramal fue clausurado, convirtiéndose la vía en no más que un callejón abandonado. Como consecuencia de ello, muchos vecinos de la zona (entre los que se encontraba el reconocido pintor de nombre Benito Quinquela Martín), durante los años 50, decidieron recuperar el terreno y convertirlo en un paseo peatonal y en una calle tipo museo. A lo largo del tiempo, esta calle museo fue recibiendo grandes cantidades de obras de arte, provenientes de artistas de lo más diversos.

En el año 1959, la calle museo recibió el nombre “Caminito”, en honor al tango que había sido estrenado en los carnavales de 1926 y compuesto por los artistas Juan de Dios Filiberto y Gabino Coria Peñaloza. La elección del nombre tuvo como gran impulsor a Benito Quinquela Martín.

En relación con la elección del nombre y la conversión de aquel viejo callejón, en aquel entonces, Benito Quinquela Martín brindaba una bella explicación:

“Un buen día se me ocurrió convertir ese potrero en una calle alegre. Logré que fueran pintadas con colores todas las casas de material o de madera y cinc que lindan por sus fondos con ese estrecho caminito (…) Y el viejo potrero, fue una alegre y hermosa calle, con el nombre de la hermosa canción y en ella se instaló un verdadero Museo de Arte, en el que se pueden admirar las obras de afamados artistas, donadas por sus autores generosamente”.

Dentro de las obras de arte que se encuentran ubicadas a lo largo de lo que hoy constituye el callejón museo de Caminito, podemos citar las siguientes:

  • De Marisa Balmaceda Krause: “Herrero boquense”
  • De Orlando Stagnaro: “Joven boquense”
  • De Roberto Juan Capurro: “Esperando la barca”
  • De Juan B. Leone: “La madre”
  • De Humberto Eduardo Cerantonio: “El maestro / El coro / El trabajo”
  • De José de Luca: “La raza”
  • De Nicasio Fernández Mar: “La familia”
  • De Antonio Sassone: “El sembrador espiritual”
  • De Luis Perlotti: “Clavel del aire”
  • De Benito Quinquela Martín: “Día del trabajo”
  • De Benito Quinquela Martín: “Regreso de la pesca”
  • Entre tantas otras obras de arte de artistas consagrados

La boca

Como mencionábamos más arriba, el histórico y emblemático callejón Caminito, es un paseo imperdible que reside en el antiguo barrio porteño de La Boca.

Perteneciente a la Comuna 04 de la Ciudad de Buenos Aires, La Boca recibe su nombre como consecuencia de que, en dicha zona de la ciudad, se encuentran las bocas del Riachuelo, cuyas aguas desembocan directamente en el Río de La Plata.

Características geográficas

Los límites del barrio de La Boca se encuentran conformados por las siguientes calles:

  • Avenida Regimiento de Patricios
  • Avenida Martín García
  • Avenida Paseo Colón
  • Avenida Brasil
  • La prolongación virtual de la Avenida Elvira Rawson de Dellepiane
  • Avenida Elvira Rawson de Dellepiane (hasta la intersección con el paredón de la Costanera Sur)
  • Paredón de la Costanera Sur
  • El límite catastral sur de la Reserva Ecológica
  • Riachuelo
  • Río de La Plata
  • Y la prolongación virtual de la Avenida Regimiento de Patricios

En su totalidad, el barrio porteño de La Boca cuenta con una superficie de 3,1 kilómetros cuadrados, teniendo una población  de 46.494 habitantes (según censo de año 2011).

Historia de La Boca

No son pocos los historiadores que se aventuran a afirmar que fue en el barrio porteño de La Boca en donde Pedro de Mendoza fundó la ciudad de Santa María de los Buenos Aires, en el año 1536.

Durante años, el puerto natural de la Ciudad de Buenos Aires se encontró en la boca del Riachuelo. Sin embargo, con el paso del tiempo – y debido a condiciones como los bancos de arena, la profundidad del agua y las crecientes y bajantes – el puerto fue trasladado un poco más al norte de la ciudad.

Hacia aquel entonces, el área en la que hoy se encuentra asentado el barrio de La Boca, era una zona de lo más hostil, desolada, pantanosa y que padecía de inundaciones constantes. Sin embargo, fue hacia fines del siglo XIX que comenzó a instalarse entre sus calles una importante comunidad italiana
(preponderantemente de origen genovés), que fue caracterizando, revitalizando y personalizando lo que hoy es el barrio de La Boca. Luego, con el paso del tiempo, fueron integrándose también otras comunidades de inmigrantes, mayormente provenientes de España, Alemania, Grecia, como así también algunos muy dispersos grupos de Gran Bretaña y Francia.

Por aquellas épocas, La Boca se caracterizaba por ser una zona de paso para marineros, lo cual acabó llevando a que se convierta en un área de mucho consumo de pesca, abriéndose enormes cantidades de pulperías.

En el año 1882, un grupo de genoveses acabó firmando un acta que fue enviada al Rey italiano de aquel entonces – Humberto I de Italia – en donde se le comunicaba la constitución de la República de la Boca. Como consecuencia de aquel acto, el entonces Presidente de la República Argentina, Julio Argentino Roca, envió a retirar la bandera genovesa que se encontraba izada en dicho lugar, acabando el conflicto.

Características

Siendo la mayor parte de las viviendas de la zona, fabricadas a base de madera y chapa, los incendios acabaron siendo algo muy frecuente en el barrio porteño de La Boca. Por ello, uno de los grupos más reconocidos de aquel barrio fue siempre su importante dotación de bomberos voluntarios, quienes eran admirados por su profesionalismo y por su gran labor respecto a la comunidad. Podría decirse que en el contexto de las construcciones de La Boca, el trabajo de los bomberos voluntarios acabose convirtiendo en algo esencial para el barrio.

Aún hoy en día se puede transitar por las calles que componen el barrio de La Boca y encontrar las clásicas construcciones de madera y chapa, siempre con balcones de hierro. A su vez, resultan apreciables los trabajos de carpintería de madera enriquecida por molduras, como así también las fachadas de chapa acanalada.

La gran diversidad de colores que decoran las llamativas casas de La Boca, deviene de los sobrantes de pintura que los marineros de aquel entonces traían a sus casas. Debido a que el precio de la pintura en ese momento era muy alto, generalmente un pote de pintura de un color no era suficiente para pintar la fachada completa de una casa. Por ello, en el barrio porteño de La Boca pueden encontrarse casas pintadas de diversos colores, que le dan su toque único y personal al barrio. Por otro lado, en lo que respecta a la pintura, podríamos decir que un estilo que caracterizó siempre fuertemente al barrio de La Boca es la pintura con líneas horizontales. Asimismo, en las casas de madera se utilizaba mucho la colocación de tablones superpuestos de este material, y el proceso de acanaladura de las chapas.

Un barrio, un artista

Si bien como mencionábamos cuando hablábamos del paseo Caminito, fueron muchos los artistas que intervinieron para hacer que ese pasaje se convierta en uno de los más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires, hubo un artista cuya influencia en el barrio de La Boca es indiscutible: Benito Quinquela Martín.

Benito Quinquela Martín fue un artista plástico, con una muy escasa formación artística de índole académico, quien llevó a cabo sus estudios de pintura y de dibujo con un maestro italiano de nombre Alfredo Lázzari. Si bien Lázzari fue su único profesor, a éste se le atribuía la virtud de pintar su ambiente, su entorno, el cual era conocido por él como a la palma de su mano. Fue así como se hizo honor al famoso dicho “pinta tu aldea y serás universal”.

En relación con lo anterior, podemos decir que Quinquela Martín hizo gran honor al dicho, interpretando y llevando a la pintura el ambiente portuario que caracterizaba al barrio de La Boca por aquellos años de su estadía. Esta característica portuaria y su trabajo puede observarse con claridad en la mayor parte de sus obras, en donde resaltan los colores, los empleos, los barcos, las grúas, las cantinas, los bares, entre tantos otros elementos característicos.

Así como, en su momento, el barrio de La Boca inspiró tan fuertemente a Quinquela Martín, hoy en día, muchos artistas continúan considerando a este barrio como una gran fuente de inspiración, tanto artística como cultural.

La Boca y el fútbol

Como bien sabemos, no se puede hablar del barrio de La Boca, sin mencionar también al fútbol. El club Boca Juniors fue fundado un día lunes 3 de abril del año 1905.  Su fundación se debió, en aquel entonces, a un grupo de jóvenes inmigrantes, provenientes de Italia y habitantes del barrio, que se reunieron en la Plaza Solís para crear la que sería luego esa legendaria institución futbolística y deportiva. Entre los fundadores, se encontraban los jóvenes Esteban Baglietto, los hermanos Teodoro y Juan Farenga, Alfredo Scarpatti y Santiago Pedro Sana.

En cuanto a los colores del histórico club – el azul y el amarillo – éstos fueron tomados de la bandera de un buque sueco, que se encontraba por aquellos días amarrado al muelle del Riachuelo.

Si bien hoy en día es frecuente asociar el barrio de La Boca con el Club Atlético Boca Juniors, otro de los grandes clubes deportivos de la República Argentina fue fundado también en el barrio de La Boca. Nos referimos al Club Atlético River Plate. River Plate se fundó el 25 de Mayo de 1901, cuatro años antes que Boca Juniors. Este, surgió como la fusión de dos clubes que llevaban los nombres de “Los Rosales” y “Santa Rosa”. Según lo que se ha dicho alrededor del nombre del nuevo club, éste se debe a que uno de los socios que formó parte de la fundación había visto a un marinero dejar de lado unos cajones de embarcación que llevaban grabada la inscripción “The River Plate”.

Si bien con el paso de los años el Club Atlético River Plate se mudó a otro barrio de la Ciudad de Buenos Aires, en aquel entonces contaba con su cancha en una manzana del barrio de La Boca, conformada por las calles Pedro de Mendoza, Aristóbulo del Valle, Gaboto y Pinzón. La cancha se encontraba ubicada junto al Riachuelo.

Diseño de cocinas funcionales

Generalmente, la cocina es una de las áreas más complejas a diagramar en una construcción o remodelación de hogar. Esto tiene que ver, fundamentalmente, con que es un área en la que la funcionalidad debe ser un eje central, debiendo adaptarse al espacio, al estilo de vida y las comodidades requeridas por una persona o una familia.

Por ello, aquí te vamos a contar una serie de tips y estrategias a tener en cuenta a la hora de diseñar una cocina funcional.

Mi cocina funcional

Cuando se trata de una cocina, su diseño debe prestar esencial atención a todos los detalles, pudiendo combinar tanto la estética como la practicidad de cada parte del espacio destinado a la cocina. Tener en cuenta cada centímetro de la zona y pensarlo en función del estilo de vida que se habrá de llevar en ese sitio, es fundamental para lograr obtener una construcción efectiva. A continuación, veremos cuáles son los factores a los que se debe prestar atención para diseñar la mejor cocina para una familia.

Iluminación

Aunque puede parecer algo ciertamente obvio, la iluminación en un área de trabajo continuo como lo es la cocina, es fundamental. De más estaría remarcar que la cocina es la zona de la casa en la que más utilizamos instrumentos que pueden ser potencialmente peligrosos si no se tiene especial cuidado. Al mismo tiempo, es un sitio en el que requerimos de prestar mucha atención a lo que hacemos, para obtener buenos resultados. En la cocina, necesitamos de contar con una luminosidad máxima, tanto durante el día como durante la noche. Por ello, debemos prestar especial atención a desarrollar sistemas de iluminación, tanto naturales como artificiales.

Sabemos que un exceso en la utilización de iluminación de tipo artificial, puede acabar siendo contraproducente, especialmente en lo que respecta a los gastos de consumo y sustento del hogar. Por ello, es de gran utilidad cuidar de contar con un buen sistema de iluminación natural a lo largo del día. Para ello, las mejores aliadas con las ventanas en el área de la cocina.

Al momento de seleccionar los sitios en los que colocar las ventanas, se debe tener en cuenta la dirección hacia la que éstas apuntarían, relativa a la ubicación geográfica de la casa. Al mismo tiempo, se debe cuidar la altura y la distancia de la ventana respecto a la cocina. Una distancia próxima en demasía a sitios como aquellos dedicados a la cocción (la cocina), puede propiciar fugas de gas y ser contraproducente en cuanto al rendimiento en el momento de cocinar.

En lo que refiere a los sistemas de iluminación artificial, se recomiendan dos tipos: por un lado, un tipo de iluminación general, de techo, colocada preferentemente en el centro de la habitación y con una tonalidad blanca y cálida, de buena potencia; por otro lado, se recomienda la aplicación de una luz más pequeña y específica, localizada sobre alguna área puntual de mayor trabajo en la cocina. Por lo general, en este último caso, dichas luces suelen disponerse sobre la mesada de la cocina o empotradas debajo de los muebles en altura de la misma.

La cantidad de luz (tanto natural como artificial) necesaria, dependerá directamente del tamaño de la cocina y de la manera en que los muebles de la misma se encuentren distribuidos.

Mobiliario

Todos tenemos claro los muebles que no pueden faltar en una cocina. Sin embargo, el tamaño y la ubicación de los mismos es lo que va a determinar la funcionalidad de esta habitación de la casa. Toda cocina cuenta con una mesada, encargada de conectar las áreas de cocción y de lavado. Generalmente, estos muebles se comercializan en tamaño estandarizado. De todas maneras, lo conveniente es que se tomen las medidas exactas de la habitación, de modo de calcular el tamaño ideal de los mismos. Asimismo, el tamaño de la mesada se verá en cierta medida condicionado, también, por el trabajo que se le vaya a dar. Generalmente, en cocinas de estilo gourmet o en los casos de familias numerosas, se utilizan mesadas de mayor tamaño, debido a que se llevan a cabo más actividades de cocina simultáneas.

En los últimos años, han ganado gran popularidad las islas de cocina. Sin embargo, éstas se recomiendan sólo en los casos de cocinas de gran tamaño. De todas maneras, en esos casos, una isla puede ser de gran utilidad para optimizar la conexión entre las distintas áreas y poder desenvolverse en el espacio más cómodamente.

En los casos de las cocinas pequeñas, una de las mejores maneras de optimizar el espacio es colocando mobiliario bajo y sobremesada.

Otro de los instrumentos fundamentales en una cocina, es el extractor. Este, representa seguridad para el hogar, para los miembros de la familia, como así también una mejor higiene.

Por otro lado, al momento de elegir el mobiliario y los diversos materiales para la cocina, la durabilidad es uno de los factores más importantes a tener en cuenta. Generalmente, los muebles de cocina tienden a ser muy costosos y, al considerarse un área de amplio tránsito y utilización, es importante que se trate de mobiliario y materiales resistentes. Para ello, una de las mejores opciones es el acero inoxidable y, en el caso de los muebles madera laqueada y preparada para cocina. Es muy frecuente encontrar materiales de melanina o laminados plásticos que, si bien son atractivos a la vista, no tienden a ser muy resistentes, por lo que no son recomendables si se piensa en el largo plazo.

El suelo

Cuando pensamos en el diseño o la refacción de la cocina, tendemos a dejar el piso para el final. Sin embargo, elegir bien el piso es fundamental para garantizar la funcionalidad de la habitación de cocina en su totalidad. Debido al uso que se les suele dar a las cocinas, se recomienda la elección de un piso que cuente con un revestimiento que lo haga apto para alto tránsito, como así también resistente a la humedad. Los sistemas más elegidos en la actualidad para esta zona de la casa, son: el mosaico granítico, el mosaico calcáreo, los porcelanatos y cerámicos y el gres.

 

Si estás por diseñar tu cocina o estás pensando en refaccionarla, tené en cuenta las recomendaciones mencionadas con anterioridad, de modo de obtener una cocina tan atractiva como funcional.

Construcción descontaminante

Como bine sabemos, la cuestión del cambio climático y la contaminación – junto con sus importantes consecuencias – han adquirido un lugar de primordial relevancia en la agenda, tanto pública como política y tecnológica. Es así como, con el paso de los años, se ha dado lugar al desarrollo de importantes innovaciones tecnológicas que apuntan a paliar esta situación y a brindar una mayor seguridad y garantía de futuro a las personas.

Con lo mencionado con anterioridad en mente, es que nace la primera torre descontaminante del mundo. Esta torre, surge dentro del territorio de los Países Bajos y fue creada con el objetivo fundamental de realizar un proceso de purificación del aire de las ciudades. Continue reading “Construcción descontaminante”