Motivos para alquilar en Belgrano

Desde vecinos que se han enamorado del barrio y no lo dejarían por nada en el mundo, hasta nuevas personas que quedan maravilladas con sus atractivos y su acceso a prácticamente todo, el barrio de Belgrano, en la Ciudad de Buenos Aires, no para de ganar adeptos. Vamos a ver por qué es éste una excelente opción para vivir.

Vivir en Belgrano, una opción ideal

No importa que seas soltero o que quieras mudarte con tu familia, este barrio tendrá siempre una alternativa para que lo elijas. Te contamos algunas de las ventajas que las personas tienden a destacar sobre esta parte de la Ciudad de Buenos Aires, para que puedas tomar tu decisión.

Su conexión

Debido a su ubicación, en la Zona Norte de la Ciudad de Buenos Aires, el barrio de Belgrano permite un fácil acceso al resto de la ciudad y también a la Provincia homónima. Siendo parte de la Comuna 13 de la ciudad, Belgrano limita con barrios como Colegiales, Palermo, Villa Ortúzar, Coghlan y Villa Urquiza. Tanto su cercanía al Acceso Norte y a la Avenida General Paz como el hecho de que las principales arterias vehiculares de la Ciudad parten de allí, hacen que este barrio sea de fácil acceso desde cualquier sitio.

Por su parte, para las personas que se manejan en transporte público, acceder a Belgrano o viajar a otros puntos desde este lugar es también muy sencillo. Sobre Av. Cabildo podemos encontrar la línea D del subterráneo, como así también el Metrobus que nos permiten llegar a prácticamente cualquier otra parte de la ciudad. Además, son varias las líneas de tren que cruzan este territorio, permitiéndonos llegar a diversas zonas de la periferia.

La relajación y el esparcimiento

Si bien es cierto que desde Belgrano podés llegar a cualquier otra parte de la ciudad, muchas son las personas que eligen pasar las tardes y los fines de semana en las zonas verdes del propio barrio. Belgrano se caracteriza por una amplia oferta de parques, plazas y plazoletas, que constituyen espacios verdes por excelencia. Además, sus calles arboladas nos brindan un hermoso marco para las caminatas en cualquier momento del día.

Pero por si fuera poco, Belgrano se encuentra sumamente cerca de los famosos Bosques de Palermo y de la Costanera Norte, ofreciéndonos facilidad para acceder a algunos de los mejores espacios verdes de la Ciudad.

Su zona comercial

La ya mencionada Av. Cabildo representa uno de los epicentros comerciales de la Ciudad. La han definido, también, como uno de los centros comerciales a cielo abierto más grandes e importantes de la misma. Además, esta oferta comercial es muy variada, ya que incluye desde diseñadores independientes hasta las marcas de la más reconocida trayectoria y expansión.

Cultura para todos

No importa la edad que tengas ni cuáles sean tus intereses, en Belgrano vas a poder encontrar atractivos culturales perfectos para vos. Bares y restaurantes de todo tipo, teatros independientes, museos y salas de cine componen el ambiente cultural y de entretenimiento del barrio. De hecho, son cada vez más los jóvenes y los extranjeros que eligen este barrio, debido a que es visto como una de las zonas de la Ciudad de Buenos Aires en las que es prácticamente imposible aburrirse. Asimismo, al contar con atractivos para todas las edades, también las personas mayores y las familias cuentan con motivos para elegir este lugar.

Sus espacios verdes, sus atractivos culturales, comerciales y gastronómicos, su elegancia, su tranquilidad y su conexión con el resto de la Ciudad y de la Provincia hacen de este uno de los mejores lugares de la Ciudad de Buenos Aires para vivir. Por eso, si estás pensando en buscar alquileres temporales, ¡Belgrano es para vos!

Alquilá en Palermo, una de las mejores opciones para vos

La Ciudad de Buenos Aires es uno de los sitios preferidos para vivir. Su acceso a absolutamente todo, su cultura, su vida nocturna y innumerable cantidad de actividades que ofrece son sólo algunos de sus atractivos para establecerse.

En esta ocasión te vamos a contar acerca del barrio de Palermo y todos los motivos por los que es una de las mejores zonas para vivir.

¿Por qué vivir en Palermo?

Palermo es uno de los barrios más populares y más buscados de la Ciudad de Buenos Aires. Al mismo tiempo, es considerado como uno de los que garantiza la mejor calidad de vida en esta ciudad.

Hablando en primer lugar de sus aspectos arquitectónicos, podemos encontrar en este barrio una maravillosa mezcla entre casas con un marcado estilo antiguo y tradicional, combinado a la perfección con algunos de los más imponentes y modernos edificios. Asimismo, estas cualidades se encuentran insertas en un hermoso entorno natural, ya que es uno de los barrios más arbolados y con los espacios verdes más amplios de Buenos Aires. Incluso, se ha dicho que el barrio de Palermo es el pulmón de la Ciudad de Buenos Aires, ya que podemos encontrar en su interior impactantes áreas verdes como los Bosques de Palermo, el Jardín Japonés, el famoso Rosedal y el Jardín Botánico, siendo éstos ideales para pasar cualquier fin de semana por la tarde o para ir a tomar unos mates luego de trabajar o estudiar.

En Palermo no te podés aburrir nunca

Se dice de Palermo que es la usina en la que nacen las mayores tendencias Cosmopolita de la Ciudad de Buenos Aires. Es un barrio que se ha constituido como todo un referente en materia cultural, siendo además una de las visitas obligadas por todo turista que desea conocer lo mejor de la ciudad.

En el barrio porteño de Palermo podemos encontrar una de las más increíbles y completas mezclas de vanguardia en la moda, en el diseño, en la gastronomía y en la decoración, como así también algunas de las más relevantes expresiones artísticas de la ciudad.

Podríamos decir que el barrio de Palermo es el sitio perfecto para las personas activas que desean tener al alcance de su mano las mejores opciones para cada día. En este sentido, Palermo es el hogar de algunos de los mejores bares, pubs, restaurantes y discotecas de la Ciudad de Buenos Aires. Una de las mayores movidas nocturnas de la famosa ciudad que nunca duerme se encuentra en esta zona.

Entre las opciones culturales que podés disfrutar en este barrio, se destaca todo el estilo y la vanguardia de Palermo Soho, una subdivisión de este mismo barrio. Lo importante a destacar de esta zona es que se encuentra habitada por los mejores diseñadores y los mejores artistas, que exponen sus expresiones artísticas y sus productos en algunos de los mejores locales comerciales o, también, en la fantástica y pequeña Plaza Julio Cortázar.

Se destaca también en el barrio porteño de Palermo el circuito gastronómico de moda de la Ciudad de Buenos Aires, que es Las Cañitas. Podemos encontrar allí una gran cantidad de restaurantes étnicos y temáticos, para agasajar en cualquier momento y en cualquier día a nuestro paladar.

Podemos decir, entonces, que el barrio de Palermo es verdaderamente multifacético, teniendo opciones para satisfacer a personas de todos los gustos. Por eso es que se ha convertido en uno de los lugares preferidos para vivir.

Además, Palermo es el oasis perfecto para las personas jóvenes, pero también es uno de los barrios con mayor índice de vida de la Ciudad, por lo que resulta ideal para cualquier persona que quiera vivir en una de las mejores zonas de la misma. Por esto, si estás buscando alquileres temporales, el barrio de Palermo puede ser una de las mejores alternativas para vos.

Barrios de la Ciudad: Villa Luro

Siendo una de las mayores innovaciones de la historia, no son pocos los barrios de la Ciudad de Buenos Aires que han surgido a partir de la llegada del tren a sus tierras. En este sentido, hablamos ahora del bello barrio de Villa Luro, nacido y expandido a través de su ferrocarril.

¿Cómo nace el barrio de Villa Luro?

Hacia fines del siglo XIX, las tierras de una chacra perteneciente a la familia Olivera eran adquiridas por el Dr. Pedro Olegario Luro. Este, había sido ya uno de los pioneros de Mar del Plata, al tiempo que se dedicara también a realizar operaciones inmobiliarias.

Las tierras adquiridas por Luro se encontraban ubicadas entre los actuales barrios de Floresta y Liniers, aledañas ambas al Ferrocarril del Oeste. Cuando Luro pasa a hacerse cargo de estas tierras intermedias, negocia con las autoridades de dicho Ferrocarril, una estación del mismo en estos terrenos. El objetivo de ello era que las mismas aumentaran en valor, pudiendo así posteriormente parcelarlas y venderlas.

Fue hacia 1895 que se habilitan dos nuevos ramales de este ferrocarril. Desde la línea troncal, estos dos ramales partían hacia la que sería conocida como Estación Ingeniero Brian, en las orillas del Riachuelo. Los dos ramales se unían en las tierras que pertenecían a Luro, lo que le brindó a esta zona el popular nombre de “Las 3 vías”, por el triángulo virtual que se conformaba, junto con el paraje solicitado por el dueño.

Estas tierras comenzaron a promocionarse con el nombre de Villa Luro recién en el año 1911, cuando finalmente se habilitó un paradero del tren, dispuesto éste a la altura de la calle Irigoyen. En ese mismo año, el Ferrocarril Pacífico pondría en funcionamiento un ramal desde la estación Sáenz Peña hasta Villa Luro. Fueron estas circunstancias las que otorgaron a la zona la característica fundamental de pasar por ella trenes que se dirigen a cinco direcciones diferentes: Once, Ingeniero Brian, Liniers, Sáenz Peña y Versalles.

Al mismo tiempo, a mediados de este mismo año de 1911, la línea tranvía eléctrica ampliaría su recorrido para llegar a Liniers, lo que significaría un cambio exponencial en el incipiente barrio de Villa Luro.

Es de esta forma como, a través y a la sombra del desarrollo del Ferrocarril, se fue desarrollando y fue creciendo el ahora conocido barrio porteño de Villa Luro.

Características del barrio

Lo que hoy conocemos como el barrio de Villa Luro pertenece a la Comuna 10 de la Ciudad de Buenos Aires. Este, tiene una superficie total de 2,6 kilómetros cuadrados.

Límites

Las calles que enmarcan al barrio porteño de Villa Luro, constituyendo sus límites, son las siguientes:

– Albariño

– Anselmo Sáenz Valiente

– vías del Ex FFCC Gral. Sarmiento

– Irigoyen

– Bacacay

– Av. Juan B. Justo

– Irigoyen

– Avenida Álvarez Jonte

– Avenida Lope de Vega

– Avenida Juan B. Justo

– Avenida Canónigo Miguel Calixto del Corro

– Avenida Rivadavia

– Medina

– Avenida Juan B. Alberdi

– Escalada

– Avenida Emilio Castro

Barrios de la Ciudad: San Telmo

En esta ocasión, vamos a hablar acerca de uno de los barrios más tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires. En sus calles, se respira el ambiente de barrio, al tiempo que se observa la historia de la Ciudad en todas sus esquinas. Sus calles de adoquines se visten de cultura y, en pleno casco histórico, es un apartado pacífico y tranquilo digno para disfrutar en todo su esplendor. Nos estamos refiriendo al barrio de San Telmo.

¿Cómo nace el barrio de San Telmo?

El territorio que hoy pertenece al barrio de San Telmo comenzó a poblarse durante la expnasión de Buenos Aires, en los siglos XVII y XVIII. Al principio, sería popularmente identificado con el nombre de Alto de San Pedro, debido a su condición elevada. También había quienes lo conocían como “barrio del puerto”.

En el año 1600, este territorio fue testigo fundamental del comienzo del culto a San Pedro González Telmo. Entonces, éste había sido designado patrono del antiguo convento de Santo Domingo.

Ya en el siglo XVIII, más específicamente en 1734, los jesuitas tomaron la determinación de fundar una iglesia en esta zona. La autorización para ello llegó en 1748. Fue así como, en ese mismo año, se dio inicio al proceso de construcción de la Iglesia de Nuestra Señora de Belén. Una Casa de Ejercicios Espirituales para Hombres nacería posteriormente a su lado. Todo el conjunto recibió el nombre de “La Residencia”. A partir de entonces, el barrio sería conocido con el mismo nombre.

La plaza del barrio también iría sufriendo diversas transformaciones. Con el nuevo nombre del barrio, ésta sería reconocida de la misma manera. En 1822 pasaría a ser llamada plaza “del Comercio”. A partir de 1861 funcionaría sobre ella un importante mercado denominado con el mismo nombre. Peor la plaza adoptaría el nombre que aún hoy mantiene – “Coronel Dorrego” – hacia fines del siglo XIX, cuando recuperaba su fisionomía de plaza.

Tras la expulsión de los jesuitas y el abandono de la construcción de la iglesia, el barrio pasaría a quedar bajo dependencia de la Parroquia de la Inmaculada Concepción. En ese entonces, la casa de Ejercicios pasaría a ser utilizada como cárcel. Se concluyó la obra de la Iglesia Nuestra Señora de Belén, pero sería conocida popularmente bajo el nombre de “Iglesia de San Telmo”.

Luego de la epidemia de fiebre amarilla que tuvo lugar en el año 1871, el barrio sufrió una muy brusca transformación.

Características del barrio

El barrio de San Telmo pertenece, hoy, a lo que es la Comuna 01 de la Ciudad de Buenos Aires. Este, cuenta con una superficie de 1,2 kilómetros cuadrados.

Límites

Las calles que bordean al barrio de San Telmo, constituyendo sus límites geográficos, son las siguientes:

– Avenida Ingeniero Huergo

– carril suroeste de la Avenida Ingeniero Huergo (entre Juan de Garay y Brasil)

– Avenida Brasil

– Avenida Paseo Colón

– Avenida Martín García

– Defensa

– Avenida Caseros

– Piedras

– Chile

Atractivos turísticos

Muchos y muy diversos son los atractivos turísticos que podemos encontrar en el pequeño barrio céntrico de San Telmo. Te vamos a contar cuáles son.

El Museo de Arte Moderno

Este edificio, cuya estructura representa ya un atractivo turístico por excelencia, se convirtió en sede del Museo de Arte Moderno de la Ciudad de Buenos Aires en el año 1989. Este, atesora de forma permanente las mejores obras de artistas argentinos, de las décadas de los años cuarenta, cincuenta, sesenta y setenta. Además, cuenta con una muy importante colección de grandes artistas internacionales, como lo son Pablo Picasso, Henri Matisse, Salvador Dalí y Joan Miró, entre otros.

Otra de las características fundamentales de este museo tiene que ver con que ofrece exposiciones itinerantes, contando también con una importante biblioteca de documentación de artistas, tanto locales como extranjeros.

El Viejo Almacén

El Viejo Almacén se remonta al año 1798. En el año 1969, fue comprado por el popular cantante de tango Edmundo Rivero, para transformarlo en uno de los más importantes locales tangueros de la Ciudad de Buenos Aires. Desde su surgimiento, se convirtió prácticamente en una cita obligada de las mejores expresiones musicales de la ciudad.

Hoy, es un gran restaurante de cocina internacional a la carta, con una selección de vinos de excelencia y shows de tangos constantemente.

La Galería Solar de French

Volviendo a sus orígenes, se trata de un solar en el que vivió el patriota Domingo French. Con una importante historia, es hoy un recorrido obligatorio para conocer San Telmo, encontrándose allí algunas de las más hermosas muestras de artesanías y de diseño independiente para los distintos rubros.

El Paseo de la Historieta

El Paseo de la Historieta no se encuentra solamente en el barrio de San Telmo, sino que pasa por diversos territorios como lo son: Montserrat, San Telmo y Puerto Madero. Este, se encarga de rendir homenaje a los personajes de las principales historietas de la República Argentina. Entre ellos, se destacan Mafalda, Gaturro, Isidoro, Clemente y Patoruzú.

La Casa Mínima

La Casa Mínima es un entretenido recorrido cuando se visita el barrio de San Telmo, debido a que constituye la casa más angosta de toda la Ciudad de Buenos Aires. Esta, cuenta con apenas 2,50 metros de ancho en su frente.

En sus comienzos, estas casas eran asignadas a esclavos libertos, cuyos amos los derivaban a un muy pequeño espacio contiguo a sus casas, para la instalación de sus viviendas.

El Zanjón de Granados

En tiempos de Juan de Garay, el Zanjón de Granados era un riacho que corría desde lo que hoy es la zona de la Plaza Constitución, hasta el Río de La Plata, pasando por el pasaje San Lorenzo.

En el siglo XX, su propietario llevó a cabo un accidental descubrimiento arqueológico. Al intentar desarrollar la recuperación de la casa, encontró cimientos de una vivienda del siglo XVIII, en donde había también objetos de la época colonial, que pueden hoy ser visitados.

El Museo Histórico Nacional

Visitando el Museo Histórico Nacional podemos acercarnos a una gran variedad de objetos que nos permiten recorrer distintos momentos de la historia de nuestro país.

La Galería del Viejo Hotel

El Viejo Hotel fue construido en el año 1890, siendo el hotel del barrio. En el año 1979, pasó a convertirse en una importante galería de arte, atelier de escultores y de pintores diversos. Si bien es cierto que la fachada fue modificada, el interior mantiene aún los rasgos italianizantes.

El Parque Lezama

El Parque Lezama es conocido por haber sigo albergue de los jardines más lujosos y elegantes de toda la Ciudad de Buenos Aires. Este, es además sede del Museo Histórico Nacional. No son pocos los historiadores que consideran que fue este el lugar en el que se realizó la primera fundación de la Ciudad de Buenos Aires, por parte de Pedro de Mendoza, en el año 1536.

En la actualidad, podemos encontrar en el parque diversas esculturas, monumentos, un mirador, un anfiteatro y una fuente, puestos en valor desde el año 2012.

El Mercado de San Telmo

El Mercado de San Telmo es el sitio ideal en el que se puede comprar de todo: desde antigüedades, pasando por café de algún país exótico, patés patagónicos y todo tipo de especias, entre otros. Además, se trata de un lugar que da cuenta de la esencia de los primeros mercados de la Ciudad de Buenos Aires.

Hoy, el Mercado de San Telmo es punto de encuentro obligado de los vecinos del barrio, al tiempo que es un recorrido necesario para todos los turistas que desean conocer la Ciudad.

El Mercado permanece abierto de martes a domingos, habiendo más puestos en funcionamiento los días domingo. Algo a tener en cuenta antes de acudir es que solamente se aceptan allí pagos en efectivo.

La Iglesia Ortodoxa Rusa de la Santísima Trinidad

Con un marcado estilo moscovita del siglo XVII, esta iglesia fue inaugurada en el año 1904. Cada una de sus cúpulas azules permite elevar una cruz que apunta en dirección al Este, siendo ésta sostenida por cadenas, como es costumbre en las iglesias de Rusia.

La Plaza Dorrego

Historia y cultura es lo que representa la Plaza Dorrego. Es en esta en donde, cada domingo, tiene lugar la popular y concurrida Feria de San Telmo. Tanto para los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires, como para los turistas, esta feria es uno de los atractivos más buscados.

Es tal el éxito que la feria ha tenido a lo largo de los años, que se ha expandido cada vez más a diversas calles del barrio. Hoy, es u recorrido que abarca una gran proporción del barrio en cada ocasión.

La Parroquia de San Pedro González Telmo

Esta Iglesia fue declarada Monumento Histórico Nacional, siendo una de las más antiguas de toda la Ciudad de Buenos Aires. En la actualidad, funciona ahí un museo en el que se atesoran piezas con más de 200 años de antigüedad.

Barrios de la Ciudad: Almagro

En esta ocasión, hablaremos acerca de un barrio que, ubicado en una de las áreas más estratégicas y céntricas de la ciudad, fue el que vio correr uno de los primeros caminos de lo que sería posteriormente Buenos Aires. Nos estamos refiriendo al histórico barrio de Almagro.

¿Cómo nace el barrio de Almagro?

Distinto a lo que podría pensarse, antes de convertirse en el barrio porteño de Almagro, la zona que hoy le pertenece consistía en un terreno llano y muy fértil, en el que corrió uno de los primeros caminos de lo que sería la Ciudad de Buenos Aires, teniendo por aquel motivo una gran circulación. En sus comienzos, era un territorio popularmente conocido por la gente como “camino de los huesos”. Esto tuvo que los arreos que se llevaban a cabo por Medrano y Castro Barros – con rumbo a Mataderos – tendían a dejar por su paso un tendal de osamentas de los animales trasladados. Especialmente durante el invierno, este camino era uno de los preferidos por la tropilla, debido a las condiciones de los terrenos.

La historia del barrio continúa en el año 1839, cuando Julián Almagro compra 18 hectáreas en la zona, procediendo, unos años después, a la donación de algunas de esas tierras para la construcción del primer ferrocarril que circuló en la República Argentina. La estación comenzó a funcionar en 1857, manteniéndose de esa manera durante 30 años. Debido a haber sido el terreno donado por Julián Almagro, la misma llevó su nombre, usándose éste luego para bautizar a toda la zona.

Tanto antes como después del paso del tren, Almagro se caracterizó por ser zona de quintas. La evolución del barrio tuvo su mayor impulso, especialmente, a partir de la inauguración del tranvía. Pero la fiebre amarilla también representaría un cambio radical en la zona. A partir de ésta, muchas familias de clases altas que vivían en el área que hoy corresponde al microcentro porteño, abandonaron sus casas para instalarse en las quintas, no volviendo nunca más a la zona anterior.

En la actualidad, el barrio de Almagro es conocido como uno de los más tradicionales de la Ciudad, popular por sus antiguos cafés y por el tango. Además, uno de los hitos del tango hizo sonar su voz por primera vez, teniendo a Almagro como escenario: Carlos Gardel.

Características del barrio

El reconocido y antiguo barrio de Almagro pertenece, hoy, a la Comuna 05 de la Ciudad de Buenos Aires, teniendo una superficie total de 4,1 kilómetros cuadrados.

Límites


Las calles que conforman los límites geográficos del barrio de Almagro, en la Ciudad de Buenos Aires, son las que siguen:

– Avenida Ángel Gallardo

– Avenida Estado de Israel

– Avenida Córdoba

– Gallo

– Avenida Díaz Vélez

– Sánchez de Bustamante

– prolongación virtual de Sánchez de Bustamante

– Sánchez de Bustamante

– Sánchez de Loria

– Avenida Independencia

– Avenida La Plata

– Avenida Rivadavia

– Río de Janeiro

Barrios de la Ciudad: Vélez Sarsfield

Como sabemos, la división de la Ciudad de Buenos Aires fue cambiando con el paso del tiempo. Por esa razón, podemos encontrar hoy barrios que, en sus inicios, formaban parte de las divisiones geográficas de otros. Tal es el caso del barrio porteño de Vélez Sarsfield.

¿Cómo nace el barrio de Vélez Sarsfield?

En el año del primer centenario de la Argentina, en 1910, iniciaba el proceso de individualización de este territorio como barrio independiente. Esto tiene que ver con que, hasta ese momento, esos terrenos formaban parte de lo que se conocía como Floresta.

Dicho proceso tuvo su iniciativa como consecuencia de un importante aumento poblacional que sufrió la zona en ese momento. Por esta razón, la Municipalidad de la Ciudad tomó la determinación de crear la Subintendencia de Vélez Sarsfield con una jurisdicción que, en aquel entonces, era más amplia de la que podemos encontrar hoy en día en el barrio.

Características del barrio

Lo que, entonces, podemos llamar hoy como el barrio porteño de Vélez Sarsfield, pertenece a la Comuna 10 de la Ciudad. Este, se compone de un total de 2,4 kilómetros cuadrados.

Límites

En lo que respecta a los límites geográficos del barrio, éste se encuentra enmarcado por las siguientes calles:

– Mariano Acosta

– Avenida Juan Bautista Alberdi

– Medina

– Avenida Rivadavia

– Avenida Canónigo Miguel Calixto del Corro

– Avenida Juan B. Justo

– Avenida Lope de Vega

– Juan Agustín García

– Avenida Segurola

Atractivos

Podríamos caracterizar al barrio porteño de Vélez Sarsfield como uno de los oasis calmos de la gran ciudad. Allí, se viven calles tranquilas, pero con el plus de tener acceso a importantes avenidas para el traslado y a la estación Floresta del Ferrocarril Gral. Sarmiento.

Barrios de la Ciudad: Villa Ortúzar

Como hemos podido ver en otras ocasiones, no fueron pocos los barrios de la Ciudad de Buenos Aires que, al comienzo, formaban parte de la Chacarita de los Colegiales. Villa Ortúzar es uno de ellos. Te contamos todo sobre él.

Conozcamos la historia del barrio de Villa Ortúzar

Como adelantábamos antes, el actual barrio de Villa Ortúzar, en sus comienzos, formó parte de las tierras que pertenecían a la Chacarita de los Colegiales. Posteriormente, estos terrenos pasarían a manos de un nuevo propietario, que sería el reconocido Santiago Ortúzar, cuyo nombre fue adquirido por el barrio.

Durante el gobierno de Rosas, Ortúzar había recibido estos terrenos a modo de recompensa por los servicios militares ofrecidos durante el mismo. Fue de esa manera, como en ellos se vio el levantamiento de su propia casa, sobre la manzana que era comprendida por las que hoy son las calles Álvarez Thomas, 14 de Julio, Heredia y Giribone. Además, Ortúzar instaló en la zona grandes palomares, que le dieron primero al barrio la identificación de “El Palomar de Ortúzar”.

Tiempo después, una vez que el famoso Cementerio del Oeste fue habilitado, el propietario llevó a cabo un importante loteo de las primeras fracciones de terrenos. De esa forma, la zona fue progresivamente poblándose de familias de origen humilde, mayormente trabajadoras del cementerio contiguo.

Finalmente, hacia fines del Siglo XIX, en el año 1888, tuvo lugar un hecho de gran envergadura para el barrio, como lo fue la creación de la escuela de nombre “General Acha”. La misma, fue levantada sobre terrenos que habían sido donados por Santiago Ortúzar. Este, fue considerado como el gran benefactor de la zona, quedando, como consecuencia de ello, perpetrado su nombre en la nomenclatura del barrio de la Ciudad de Buenos Aires.

Características del barrio

Lo que hoy se conoce oficialmente como el barrio de Villa Ortúzar, pertenece a la Comuna 15 de la Ciudad de Buenos Aires. En total, cuenta con una superficie de 1,8 kilómetros cuadrados.

Límites


El barrio de Villa Ortúzar, en la Ciudad de Buenos Aires, se encuentra delimitado por las siguientes calles:

– Avenida Triunvirato

– Avenida Combatientes de Malvinas

– Avenida del Campo

– vías del FFCC Gral. Urquiza

– Avenida Elcano

– Avenida Álvarez Thomas

– Avenida Forest

– La Pampa

Atractivos

Con el paso del tiempo, el barrio porteño de Villa Ortúzar fue reconocido como uno de los barrios en los que el trendy y el diseño dicen “¡presente!”. Esto tiene que ver, particularmente, con que entre medio de sus tranquilas calles de casas bajas, se mezclan bares con muchísima actitud, pequeñas tiendas de ropa, de accesorios y de decoración, parrillas típicas, entre otros. Por otro lado, podemos reconocer en este barrio la presencia de importantes mini-circuitos de outlets, que reciben a sus pobladores con precios accesibles e indumentaria de excelente calidad.

Barrios de la Ciudad: Montserrat

Hablamos, esta vez, de uno de los barrios más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires, ya que, desde su surgimiento, ha sido escenario fundamental de acontecimientos de suma importancia para la historia de la República Argentina. Nos referimos al barrio porteño de Montserrat.

Conozcamos la historia del barrio de Montserrat

Distinto a lo que podría pensarse, el nacimiento de Montserrat como barrio oficial de la Ciudad de Buenos Aires es ciertamente reciente. Su año de nacimiento puede situarse en 1972. De todas maneras, el nombre que hoy lleva se encontraba circulando ya desde hace mucho tiempo atrás, incluso durante la época del Virreinato.

En lo que respecta a los acontecimientos históricos que este barrio vio surgir en primera persona, podemos destacar, primero, la fundación de la Trinidad, es decir, la actual Ciudad de Buenos Aires, en la fecha del 11 de Junio del año 1580. En ese momento, Juan de Garay, junto con unas pocas decenas de pobladores, arribaban a la zona desde Santa Fe y desde Asunción. Fue exactamente en ese tiempo, que se llevó a cabo un acto frente al Rollo de la Justicia (que era entonces solamente el tronco de un árbol), en el que Juan de Garay y sus acompañantes recién llegados anunciaban la instalación definitiva. Este hecho emblemático tuvo lugar en la plaza más importante de toda la República Argentina, escenario de los hechos históricos más importantes de la misma, como lo es la Plaza de Mayo.

De este modo, podemos mencionar que, aunque su establecimiento oficial como el barrio de Montserrat es reciente, el mismo comenzaba a latir junto con la primera historia misma de la Ciudad de Buenos Aires, a fines del siglo XVI.

Pero Montserrat comenzó a ser conocido como tal, en el año 1755, en donde se creó la popular Hermandad de Nuestra Señora de Montserrat. En el terreno mismo de la Hermandad, se tomó la determinación de llevar a cabo la construcción de una importante iglesia. Ese terreno se encontraba ubicado en lo que hoy es la manzana rodeada de las calles Belgrano, Salta, Lima y Moreno.

Quien llevó a cabo la obra de esta importante iglesia fue el renombrado arquitecto de origen italiano, Antonio Masella. Debido a la gran cantidad de familias que vivían en los alrededores de esta iglesia, desde el principio contó esta con niveles muy importantes de actividad en la zona.

Algo que se ha dicho desde el principio sobre esta iglesia, tiene que ver con que era una iglesia de acceso para las personas del barrio, siendo diferente a aquellas a las que asistían, de forma ostentosa, las personas de alto poder adquisitivo (algunas tales como la Merced, la Santo Domingo, La Catedral, entre otras, frecuentadas por esas familias).

El barrio fue adquiriendo algunos reconocimientos de identidad que serían preservados en la actualidad. En esa época, era, por ejemplo, conocido como el barrio del “mondongo”. Esto tuvo que ver con que se trató de una tierra ocupada por las personas de origen negro que habían sido arrastradas hasta ella. En esa época, estos pobladores eran sumamente devotos de la Virgen Morenita de Montserrat. Fue de esa manera que el todavía no oficializado barrio de Montserrat fue adquiriendo diversas costumbres que, en la actualidad, se mantienen como tradición de la diversidad cultural. Entre esas costumbres, podemos destacar la presencia de un pintoresco espectáculo, realizado todos los 8 de Septiembre (evento que se sigue realizando hoy en día) en el que tenía lugar la procesión de la Virgen Morena. En este evento, miles y miles de personas negras desfilaban, teniendo como cabecera la imagen de la Virgen Morena, haciendo sonar hermosas percusiones de un orden que hoy consideramos íntegramente candombero. A partir de ese momento, el barrio empezó a ser conocido también como el barrio del “tambor”.

Montserrat y la Plaza de Mayo

Como decíamos con anterioridad, lo que hoy conocemos como el barrio porteño de Montserrat, es hogar de la plaza más importante, más histórica y emblemática de la República Argentina, por la que pasaron algunos de los hechos históricos más significativos. En la antigüedad, se trataba en realidad de dos plazas diferentes, que estaba unidas por una recova que, con el primer intendente – Torcuato de Alvear – fue derrumbada. Mientras que una de las plazas se encontraba junto al Cabildo, la otra se encontraba junto al entonces Fuerte. Teniendo ésta 80 años de edad, en el año 1883 fue demolida la mole que dividía estas dos plazas, cuando Torcuato de Alvear irrumpía en la Plaza con un total de 100 hombres.

Pero no fue a partir de ese momento que se constituyó lo que hoy conocemos como la Plaza de Mayo. Teniendo ese hecho como punto de partida, se fueron manejando con cautela las diversas obras de este espacio.

Por un lado, encontramos la icónica estatua en honor a Manuel Belgrano que, encontrándose en sus inicios en el centro de la Plaza, fue trasladada frente a la entrada de la Casa de Gobierno. Luego, fue ubicada en ese centro la famosa Pirámide de Mayo, provocando una necesaria reorganización de los conocidos canteros.

Las transformaciones en la Plaza de Mayo fueron actos de interés público. De hecho, se llevó a cabo un concurso de proyectos, en el que destacaron particularmente dos: por un lado, un proyecto que prometía convertir este espacio en una muy grande pileta que permitiera que la población pudiera pasear en góndolas, como si fuera una pequeña Venecia; por otro, se destacaba un proyecto que consideraba que el histórico Cabildo debía ser transformado en un hotel de diez niveles, cuyos últimos tres debían ser ocupados por la torre histórica de este edificio. Este último proyecto es considerado en la actualidad como algo sumamente avanzado para las ideas de la época.

El barrio de Montserrat se caracteriza por contar con edificaciones de lo más variadas, con antigüedades y estilos dignos de resaltar. Fueron estas, especialmente, las que le otorgaron a la zona un atractivo particular, reconocido por los miles y miles de turistas que, en todo momento del año, visitan este histórico espacio para empaparse de su cultura y su belleza. Hoy en día, podemos reconocer este barrio como un recorrido turístico por excelencia si se quiere visitar y conocer en profundidad a la Ciudad de Buenos Aires.

Características del barrio

El histórico barrio porteño de Montserrat forma parte de lo que es la Comuna 01 de la Ciudad de Buenos Aires. Cuenta con una superficie de unos 2,2 kilómetros cuadrados.

Límites


Los límites de este popular barrio, están conformados por las siguientes calles:

– Avenida Independencia

– Piedras

– Chile

– Avenida Ing. Huergo

– ramal norte de la Avenida La Rábida (norte)

– Avenida Rosales

– Bartolomé Mitre

– ramal oeste de la Avenida Leandro N. Alem

– Avenida Rivadavia

– Avenida Entre Ríos

Barrios de la Ciudad: Balvanera

Uno de los barrios más céntricos de la Ciudad de Buenos Aires, que podría ser considerado dentro de lo que conocemos como el microcentro porteño. Nos estamos refiriendo al barrio de Balvanera.

¿Cómo nace el barrio de Balvanera?

El comienzo de la historia del barrio porteño de Balvanera puede ser situado en el año 1799, en el que el renombrado fray Damián Pérez – quien fuera un religioso franciscano – había recibido, a modo de donación, un terreno en esta zona. Un tiempo después, dicho terreno vería levantarse sobre sí una importante capilla, dedicada a Nuestra Señora de Balvanera.

Desde su nacimiento y durante muchísimo tiempo, esa capilla fue la encargada de proveer satisfacción a las necesidades espirituales de los pobladores de la zona que, en aquel entonces, eran realmente pocos.

En la fecha del 1° de Abril del año 1831, la Parroquia Nuestra Señora de Balvanera fue erigida por accionar de Mariano Medrano y Cabrera, lo cual sirvió para dar cuenta de la importancia que esta zona comenzaba a adquirir para la Ciudad de Buenos Aires.

Ya hacia 1836, esta Parroquia contaba con un total de 3.635 vecinos. Un crecimiento a escalas sumamente significativas para la joven ciudad.

Uno de los elementos centrales que no podemos dejar de mencionar si hablamos del barrio porteño, es uno de sus ejes fundamentales y se trata de la tradicional y reconocida Plaza Miserere. Siendo hoy epicentro de la Ciudad y punto de referencia para todas aquellas personas que llegan a ésta desde distintas zonas del conurbano bonaerense, la Plaza Miserere (que hoy tiene como vecina de en frente a la Estación Once del Ferrocarril Sarmiento y en sus cercanías una gran cantidad de líneas del subterráneo) adquirió su denominación de acuerdo al apodo con el que se conocía entonces a don Antonio González Varela, quien fuera dueño de esas tierras durante una parte del Siglo XVIII.

Durante las invasiones inglesas, además, esta Plaza cumplió un rol fundamental, siendo el punto desde el que don Santiago de Liniers logró intimar la rendición del gral. Guillermo Carr Beresford.

Características del barrio

El barrio porteño de Balvanera forma parte de lo que hoy se ha establecido como la Comuna 03 de la Ciudad. El mismo, cuenta con una superficie total de unos 4,4 kilómetros cuadrados.

Límites


Las calles que conforman los límites geográficos de lo que hoy podemos conocer como el barrio de Balvanera, en la Ciudad de Buenos Aires, son las que mencionaremos a continuación:

– Sánchez de Loria

– Sánchez de Bustamante

– prolongación virtual de Sánchez de Bustamante (puente peatonal)

– Sánchez de Bustamante

– Avenida Díaz Vélez

– Avenida Córdoba

– Avenida Callao

– Avenida Entre Ríos

– Avenida Independencia

Barrios de la Ciudad: Monte Castro

Un barrio que, hace algún corto tiempo atrás, había sido merecedor de titulares de diarios, que hacían referencia a él como un “oasis” en el medio de la gran ciudad, en donde la gente aún puede dormir la siesta y vivir con tranquilidad. Estamos hablando de uno de los barrios más históricos de la Ciudad de Buenos Aires: el barrio de Monte Castro.

¿Cómo nace el barrio de Monte Castro?

A mediados del año 1703, estas tierras pasarían a ser propiedad de un nuevo dueño. Este, era don Pedro Fernández de Castro. Sin embargo, al poco tiempo, en la fecha del 18 de Julio de ese mismo año, Fernández de Castro pasaría a la inmortalidad, heredando la propiedad de estas tierras a su hija de nombre Ana.

En sus inicios, este territorio había comenzado a ser referenciado popularmente como Montes de Castro y como Chacra de Castro. En tanto el segundo nombre hacía más claramente referencia a la propiedad de las tierras, el primero refería particularmente a la cualidad arbolada con que contaba la chacra.

Un dato histórico de mucha importancia acerca de estas tierras, tiene que ver con que fue en ellas que, en el año 1806, se alojaba el Virrey Sobremonte, quien se dirigía a Córdoba cuando se producían las invasiones inglesas.

En Junio del año 1810, se le impartiría instrucción al primer ejército patrio, el cual partiría en campaña hacia el interior de la Argentina. Dicha instrucción había sido llevada adelante por parte de Antonio González Balcarce y Francisco Ortíz de Ocampo. Para ese momento, la chacra se encontraba en manos de don Juan Pedro Córdova, pero eso no pudo combatir que el barrio quedase, para siempre, identificado con los nombres de sus anteriores dueños.

Características del barrio

El barrio de Monte Castro pertenece, hoy, a lo que es la Comuna 10 de la Ciudad de Buenos Aires. El mismo, cuenta con una superficie de 2,6 kilómetros cuadrados en total.

Límites


Te contamos ahora cuáles son las calles que constituyen los límites geográficos del histórico barrio de Monte Castro, en la Ciudad de Buenos Aires. Estas son:

– Irigoyen

– Baigorria

– Joaquín V. González

– Juan Agustín García

– Avenida Lope de Vega

– Avenida Álvarez Jonte

Atractivos del barrio

Como adelantábamos con anterioridad, pese a encontrarse dentro de la gran metrópoli que es la Ciudad de Buenos Aires, el barrio de Monte Castro es reconocido por ser una especie de oasis en la que aún se puede vivir con tranquilidad. Sobreviven, todavía, en este barrio, algunos chalets residenciales, como así también la presencia de casas bajas, plazas arboladas, pasajes históricos y calles tranquilas. Además, goza también la virtud de tratarse de una zona alta de la Ciudad, lo que permite que sus pobladores respiren una suave y agradable brisa.

Por otro lado, muchas personas han destacado lo que se considera como el centro comercial a cielo abierto del barrio. Estamos hablando de la mencionada Avenida Álvarez Jonte, la cual se encuentra poblada de negocios y comercios de diversa índole, que cubren todos los rubros necesarios. Algunos vecinos, aseguran con orgullo y con fe en la tranquilidad del barrio, que ni los grandes shoppings, ni el subte, ni el tren llegan al barrio, ofreciendo de esa manera una mejor garantía de paz, silencio y tranquilidad.

Sin embargo, no son servicios lo que le falta a este barrio. De hecho, para la poca cantidad de kilómetros cuadrados que tiene, cuenta con un total de 10 escuelas.

Otro emblema del barrio que merece la pena mencionar, es la histórica calesita de Don José. Declarada como Patrimonio Histórico de la Ciudad, esta funciona dentro de una galería rodeada de negocios sumamente tradicionales. El histórico don José, llamado José de León, relata en una nota:

“Somos como una gran familia. Desde 1973, todas las tardes, cuando salen los chicos de la escuela, vienen a mi calesita. Yo les doy la sortija a todos”.

Muchos son los orgullos que los vecinos del barrio sienten para con su tierra. Algunos, afirman que la zona es tan alta, que pararse en la esquina de las calles Segurola y Álvarez Jonte es prácticamente lo mismo que pararse sobre el Obelisco. Además, sostienen algunos que los vientos son más fuertes en Monte Castro que en el resto de la Ciudad. En definitiva, se trata de un barrio lleno de tranquilidad y armonía.