Construcción en tiempo récord

Es habitual que, cuando se habla de construcción de una vivienda, se nos venga a la mente la desgastante imagen de encontrarnos frente a un extenso y tedioso proceso, que puede llevarnos incluso más tiempo del que podemos llegar a imaginar. Sin embargo, esto no se relaciona solamente con que toda obra de construcción requiere de un tiempo determinado, sino que, además, se sabe que a lo largo del proceso pueden ocurrir un sinfín de contratiempos, problemas, cambios e imprevistos, que irán retardando aún más la finalización de la obra.

Sin embargo, hacia mediados del pasado siglo XX, comenzaba a irrumpir en escena la construcción prefabricada, la cual significaría una serie de transformaciones y ventajas en lo relativo a lo mencionado con anterioridad. Esta, supuso un mayor control al momento de la obra, como así también una importante reducción en los tiempos de construcción. Sin embargo, a lo largo de su historia, la construcción prefabricada ha tendido a enfocarse en una o pocas áreas del proceso de construcción total.

Es para hacer frente a eso y dar lugar a cambios radicales en esta área, que nacen las Casas Prefabricadas inHAUS. Estas casas supusieron una modificación exponencial en esta área, dando lugar a la confirmación de lo que antes era tan sólo una ilusión: poder construir una vivienda en tan sólo 60 días.

Casas Prefabricadas inHAUS, un antes y un después

La clave fundamental del éxito que han alcanzado las casas prefabricadas inHAUS, radica esencialmente, en poder llevar a cabo la construcción de una vivienda de manera enteramente industrializada, realizando en el interior de las fábricas todos los trabajos inherentes a la construcción (claro que nos referimos a todo el proceso, desde el inicio de la estructura hasta los últimos detalles de los acabados más pequeños). Este tipo de industrialización de la construcción permite dejar en un perfecto equilibrio tres factores de gran importancia en la actualidad: control del proceso de construcción, calidad del resultado y rapidez.

Al igual que en otros ámbitos de la industria, esto representa una metodología de trabajo en serie. Sin embargo, es importante remarcar que esto no necesariamente significa que todas las casas vayan a ser exactamente iguales. El diseño de todas y cada una de las casas es diferente, como así también cada diseño seleccionado de un catálogo especial, puede ser modificado y adaptado a las preferencias y los gustos de quien lo elige.

Otro de los factores claves que ha hecho al rápido éxito de las casas prefabricadas inHAUS, es el énfasis colocado en el trabajo. Este nuevo sistema se encuentra compuesto por equipos altamente calificados de arquitectos, que se ocupan de manera exhaustiva y detallista de llevar a cabo el diseño acorde a los deseos y necesidades de cada cliente en particular. Una de las ventajas que esto genera, es que ese trabajo previo permite que no existan cambios de “último momento”, como sí hay en las construcciones tradicionales y que, generalmente, acaban retardando todo el proceso.

La construcción, en la fábrica

Que todo el trabajo de construcción de una vivienda pueda ser centralizado al interior de las fábricas, da lugar a una importante serie de ventajas logísticas.

Una de las primeras ventajas que habremos de mencionar (y que en la construcción tradicional tiende a alargar todos los plazos de entrega), tiene que ver con que, al centralizar todo el trabajo en una institución industrial, se pueden llevar a cabo jornadas de trabajo más extensas y sin interrupciones, que, a su vez, no se ven en absoluto afectadas por las condiciones climáticas externas (lluvias, entre otros).

En segundo lugar, que todos los momentos de la construcción sean llevados a cabo dentro de una fábrica, exige contar con disponibilidad de los materiales. Esto, supone que, los mismos, sean mantenidos al interior de la institución industrial, lo que favorece que no puedan deteriorarse como consecuencia de agentes externos.

Cuando se habla de un proceso de construcción de vivienda, se llevan a cabo una serie de trabajos que llevan mucho tiempo y una gran inversión económica: preparación de parcelas, de grúas, de andamios, entre otros. Al centrar la producción en las fábricas, nada de esto pasa a ser necesario, debido a que la propia fábrica cuenta con materiales que le son propios, como así también con los espacios necesarios, tanto para sus trabajadores, como para las distintas fases de la producción.

Finalmente, la construcción se lleva a cabo en seco, a través de materiales prefabricados, lo que hace que sea mucho más fácil y rápido el momento del montaje. Además, todas las fases del proceso de producción pueden ser llevadas a cabo por parte de los equipos técnicos.

El futuro de la construcción

De todas las innovaciones que mencionamos con anterioridad, hay un rasgo que resalta por sobre todas ellas. Este, tiene que ver con que, en las casas prefabricadas inHAUS, funciona una empresa vertical. Esto significa que la misma empresa se hace cargo de los distintos momentos de la construcción: desde el momento inicial del diseño, hasta la implantación de la casa completamente finalizada en la parcela. Las empresas de construcción no requieren de subcontratar ningún tipo de material y servicio, eliminando así dudas acerca de calidad de los productos y la posibilidad de retrasos o problemas en las entregas.

Las casas prefabricadas inHAUS han significado una completa revolución en el ámbito de la construcción, representando un antes y un después en cuanto a garantía de calidad y tiempos de finalización de los proyectos de vivienda.

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