Todo acerca de la piel grasa y cómo cuidarla

Siendo que se trata de un órgano que frecuentemente se ve afectado por los factores internos y externos, no todas las pieles son iguales. Sin embargo, la mayor parte de las personas en general no están al tanto del tipo de piel que tienen y, por tanto, no están al tanto de la forma en que deben cuidarla. Esto es importante ya que se tiende a pensar que hay elementos “universales” que son buenos para todas las pieles. Pero eso no es así. De hecho, lo que puede ser bueno para un tipo de piel, puede ser perjudicial para el otro. Por esa razón es tan importante averiguar el tipo de piel que se tiene.

En esta ocasión vamos a hablar acerca de un tipo de piel que suele ser bastante problemático. Sin embargo, vamos a buscar la manera de hacerlo más llevadero y de obtener excelentes resultados. Nos estamos refiriendo a la piel grasa, que no es tan indomable como parece.

Acerca de la piel grasa

Un error que solemos cometer es relacionar la piel grasa con la adolescencia. Si bien es cierto que durante esa época de la vida es más frecuente tener estas condiciones en la piel, no es verdad que sólo se dé durante ese momento. Por el contrario, la piel grasa es una condición misma de la piel, una característica.

¿Cómo sé si tengo piel grasa?

Hoy en día, alrededor del 40% de las mujeres mayores de 25 años de edad cuentan tener piel grasa. Pero es cierto que no es tan fácil darse cuenta de si eso es así. Te contamos algunas formas de darte cuenta de si la piel grasa es tu caso.

Sensación de “aceite”

¿Alguna vez dijiste “siento la piel aceitosa”? Bueno, si así fue, es muy probable que tengas piel grasa. Esto puede presentirse especialmente cuando se transpira en exceso en el área del rostro y, también, cuando al tacto la piel se siente resbaladiza.

Esa sensación de “resbaladiza” tiende a ser ocasionada especialmente por una sobreproducción de sebo que se da en las glándulas sebáceas. Allí es como se origina la grasitud de la piel, que luego puede acabar generando irritación y malestar.

Poros más dilatados de lo habitual

No es frecuente que los poros se encuentren dilatados. Por el contrario, en las pieles que no son grasas, este proceso suele tener lugar cuando se estimula que así sea, con objetivos estéticos o de tratamientos en particular. Sin embargo, cuando se siente que los poros están habitualmente dilatados, es muy probable que se esté frente a un caso de piel grasa.

Brillo en la zona T

La famosa zona T es la que abarca la pera, la nariz y la frente. Uno de los síntomas más clásicos y fáciles de reconocer de la piel grasa es la formación de brillo en esa región del rostro. Claro está que no se trata solamente de que esto ocurra una vez, ya que es algo que puede sucederle a todas las personas. Cuando hay piel grasa, este síntoma tiende a aparecer con frecuencia e, incluso, en algunos casos llega a ser naturalizado.

Una de las mejores formas de constatar que eso que vemos en el rostro es brillo de piel grasa, es colocando un papel fino y blanco en esa parte de la cara. Preferentemente un papel de cocina o de baño. Si cuando lo retiramos sale con manchas, es porque lo que observamos es grasa.

Maquillaje que no dura

Un signo clásico también de la piel grasa es cuando el maquillaje no dura. En general no tiene que ver con que éste se corra fácilmente, ya que ello puede también estar condicionado por la actividad que se hace durante el día y por la calidad del maquillaje mismo. Sin embargo, en los casos de piel grasa, la grasitud de la piel suele generar una especie de barrera entre el maquillaje y el rostro, lo que provoca que éste no pueda asentarse bien. Cuando vemos que el maquillaje se corre constantemente, se sale o no queda prolijo al momento de colocarlo, es probable que ello se deba a la piel grasa.

Brotes y acné

Algo que tenemos que tener en claro es que muchas veces los cambios y problemas hormonales se manifiestan mediante la piel. Por eso, no puede decirse que los brotes o el acné se deban necesariamente a la piel grasa todo el tiempo. Sin embargo, cuando estos son frecuentes, es muy posible que se deban a ello.

Como decíamos con anterioridad, una de las marcas de la piel grasa es la apertura de los poros frecuentemente. Esto hace que la piel se torne mucho más proclive a sufrir de infecciones e impurezas. De esa manera, si los poros están constantemente abiertos, es más probable que desarrollemos acné, puntos negros y sarpullidos.

¿Cómo cuidar la piel grasa?

Al igual que se ha dicho más arriba, todas las pieles requieren un tipo especial de cuidados y lo que es bueno para un tipo de piel no necesariamente va a surtir los mismos efectos en otro. La piel grasa requiere de una serie de cuidados, tanto para mermar su producción de grasitud como para lograr mantenerla equilibrada.

Uno de los hábitos más importantes que debemos necesariamente incorporar a nuestra rutina de todos los días si tenemos piel grasa es la limpieza. Pero no se trata solamente de ir a lavarse la cara con agua apenas nos levantamos. La limpieza debe desarrollarse de la forma correcta.

Limpieza y desmaquillante, fundamentales

En ocasiones, se llega cansada a la casa y pocas son las ganas que se tienen de invertir tiempo en retirar el maquillaje. Sin embargo, dormir con este puede ser perjudicial para la salud de la piel en todos sus tipos, pero aún más en los casos de piel grasa. Por esta razón, tanto por la mañana como por la noche es indispensable retirar bien el maquillaje y hacer una buena limpieza para retirar todas las impurezas del día y de la noche.

Al seleccionar las emulsiones limpiadoras que vamos a utilizar, es fundamental consultar a los vendedores para garantizarse de que se trate de productos que sean especialmente bajos en grasas. Son buenos los que son altos en niveles de detergencia. En general, para este tipo de piel no se recomiendan en absoluto las leches limpiadoras, ya que son altas en grasas y aumentan la aparición de puntos negros y de acné.

Luego, una buena manera de mantener una excelente higiene de la piel es eligiendo jabones balanceados. Hoy en día es sencillo acceder a esos jabones fabricados especialmente a partir de productos naturales y de ph balanceado. Pero una buena forma de abarcarlo es solicitando a un especialista que recomiende los mejores productos para nuestra piel.

Utilizar tónicos

Cuando se quiere mantener la salud y la belleza de la piel, hay una serie de pasos a seguir, que deberían ser realizados en orden. Por eso, vamos a colocar en el punto de partida la higiene. En segunda instancia, la tonificación. Y, en tercera, la hidratación. Por eso, antes de proceder al tercer paso, vamos a elegir buenos tónicos que preparen la piel para ello.

Tras la limpieza, son los tónicos faciales los que nos ayudan a normalizar y estabilizar los parámetros fisiológicos de la piel. Al mismo tiempo, es otro excelente complemento para la limpieza, ya que si hubiese quedado algún rastro de suciedad luego de la primera parte del proceso, acabaría de ser eliminado a través de la tonificación.

Algo que se recomienda en los casos de piel grasa es no elegir los tónicos que cuenten con un alto contenido de alcohol. Si bien estos en primera instancia parecieran dejar una piel verdaderamente reluciente, en realidad pueden llegar a generar un efecto rebote que tire para atrás todo esfuerzo.

Finalmente, la hidratación

La hidratación, como paso final, es la que se va a encargar de sellar la piel luego de todo lo que se ha estado haciendo. Es fundamental ya que la piel grasa tiende a generar flacidez.

Desandando mitos

Vivimos en una época de sobreinformación. Esto permite que, en muchos casos, se difundan mitos y creencias falsas acerca de los cuidados de los diferentes tipos de piel. En esta ocasión vamos a abarcar uno que consideramos pertinente y que tiene que ver con la hidratación en los casos de piel grasa.

El mito tiene que ver con que la piel grasa no requiere de hidratación, ya que presenta agua constantemente, y con que esto puede ser contraproducente. Nada más alejado de la realidad y ahora vamos a ver por qué.

El sebo

Como hemos dicho anteriormente, la sobreproducción de sebo es una de las causas de la piel grasa y de su exteriorización. Sin embargo, la producción de sebo, en sus parámetros normales, es en realidad fundamental para la salud de la piel. Es este el que garantiza la protección de la dermis frente a los agentes externos de la contaminación y otros factores a los que nos exponemos todos los días.

Cuando el sebo se combina con el sudor o la transpiración, se da lugar a la conformación de una película protectora. Esta, se encarga de favorecer que la piel pueda permanecer flexible y, a la vez, evita que sufra deshidratación. Sin embargo, en ocasiones esa película tan necesaria se debilita y se corren dichos riesgos. Es entonces que es fundamental mantener la hidratación de la piel.

Tener cuidado con el brillo

Aquí una de las contradicciones fáciles de comprender que hace a estos mitos y genera confusión. Cuando vemos la piel brillante – síntoma típico de la piel grasa – la sentimos mojada, sentimos que tiene “agua” y que está “hidratada” en exceso. Sin embargo, no significa lo mismo. Lo que vemos cuando vemos la piel brillante es, como sabemos, una sobreproducción de sebo. Si bien es verdad que el sebo es importante para la salud y la protección de la piel, el sebo no es agua. Por eso, no se debe confundir el brillo con hidratación.

Por el contrario. Algo que debemos saber es que es la hidratación la que proporciona a la piel un medio eficaz para la retención del agua que necesita. Para poder devolverle a la piel el equilibrio, es fundamental hidratar. Ello va a lograr calmar a las glándulas sebáceas, logrando al mismo tiempo evitar que produzcan este componente a niveles excesivos.

Tomar agua

Finalmente, la falta de hidratación interna es otro de los factores importantes que hace a la expulsión en exceso de sebo. Es eso lo que vemos en el papel de baño cuando lo apoyamos sobre nuestro rostro brillante. Por eso, la hidratación debe realizarse tanto de forma externa (a través de cremas hidratantes que sean recomendables para nosotros) como interna (mediante el consumo de la cantidad necesaria de agua por día). De esa forma, los resultados que se pueden llegar a obtener van a ser extraordinarios.

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