¿Cómo decorar un espacio chico?

Mudarse a un nuevo lugar es una excelente oportunidad. No sólo para empezar de nuevo, sino también para darle identidad a un espacio. Poder llegar a un sitio y que este hable de nosotros, de nuestros gustos, de nuestra personalidad. Incluso de nuestra historia. Es una oportunidad para agarrar una hoja en blanco y hacer de ella todo lo que siempre quisimos, lo que nos hace sentir cómodos, lo que nos hace ser quiénes somos.

Sin embargo, hay ocasiones en las que las propias condiciones del ambiente pueden hacer a una persona confundirse y desorientarse respecto a cómo hacer de su nuevo lugar, su lugar. Esto tiende a suceder, especialmente, cuando se trata de un espacio chico. De todas maneras, un espacio chico bien decorado y aprovechado, puede ser la mejor alternativa que exista. Para que puedas ver eso, a continuación, te damos algunos tips para que puedas redecorar un espacio chico y hacerlo cómodo, atractivo, con personalidad y originalidad.

¿Pequeñez? No, belleza

Poder hacer atractivo, cómodo y funcional un espacio chico no es algo sencillo. Pero tampoco es imposible. Solo se trata de poder conocer algunos tips clave que orienten los modos de acción para hacer del sitio un lugar perfecto y lleno de maravillas y focos de atención. Para que lo puedas lograr sin problemas y no derive en una tarea estresante, te recomendamos tener en cuenta los consejos que mencionamos a continuación.

Claridad en los colores

Los colores oscuros o brillantes pueden ser muy atractivos y denotar gran personalidad, es cierto. Sin embargo, no porque nos gusten están siempre bien aplicados. Cuando el espacio que vamos a pintar es pequeño, los colores oscuros o brillantes pueden reducirlo en percepción mucho más.

Cuando el espacio es chico, se recomienda siempre elegir colores claros. ¡Pero cuidado! Eso no quiere decir que todas las opciones deban necesariamente limitarse al color blanco. Hay otras opciones y escalas cromáticas que pueden ser excelentes para estos casos y que no son obligadamente blancas.

En el caso de querer utilizar otros colores para dar un toque más de personalidad, lo que puede hacerse es pintar una pared de un color más oscuro. Por ejemplo, elegir un verde y hacer una pared verde y las otras tres blancas o de color crema. Esa sí es una buena manera de incorporar otros tipos de tonos. Otra excelente manera es a través de los muebles o de los adornos, la tapicería y las cortinas. Entonces, si elegimos pintar todo de blanco o de otro color similar, lo que se puede hacer es elegir cortinas, mantelería y adornos de colores llamativos, que le den un toque más original al espacio, sin correr el riesgo de que el mismo se vea más chico de lo que es.

Mucha luz natural

La luz artificial claramente no falta en ninguna casa. Pero la luz natural es algo a lo que se le debe dar mucha importancia. La luz natural es capaz de hacer que un ambiente pequeño se vea inmenso, se perciba de esa manera.

En este sentido, podemos matar dos pájaros de un tiro. En primera instancia porque las paredes despejadas hacen que todos los espacios se vean más grandes. Entonces, si colocamos grandes ventanas o aprovechamos las que tenemos, podemos generar una excelente percepción de amplitud. Además, las ventanas extienden el horizonte de la mirada en el interior mismo de la casa, lo que genera que las sensaciones del espacio se distorsionen y el lugar se sienta mucho más grande.

Vidrios

Siguiendo lo mencionado con anterioridad, nunca deben faltar en una casa pequeña los vidrios. Por estos entendemos tanto a las ventanas como a los espejos. Pensemos en los espejos como los reflectores que son. Sin embargo, éstos no reflejan solamente rostros de personas, sino más bien todo lo que tienen en frente. En este sentido, reflejan también la luz.

Por ello, contar con muchos espejos y cosas de vidrio en la casa la hará parecer más grande. Hará que la luz se refleje mejor, que todo esté mucho más iluminado y que las distancias entre las cosas parezca mayor, dando más luminosidad y limpieza al espacio.

Muebles en altura

Nada hay peor en una casa chica que estarse chocando con cosas todo el tiempo. Por eso, si el espacio en el que nos vamos a mudar es pequeño, lo mejor es que cuidemos que los lugares por los que transitemos estén lo más abiertos posibles. Tener que estar todo el tiempo esquivando muebles y cosas nos hará sentir incómodos por el mal uso de un espacio que podría estar mejor diagramado.

Para poder resolver este problema, los muebles en altura constituyen una excelente alternativa. Esto es la posibilidad de ganar espacio de guardado y almacenamiento, sin ocupar metros cuadrados de la casa. Es decir, poder guardar todo lo que tenemos, lo que necesitamos, sin que eso resulte en una molestia. Ello puede lograrse aprovechando esos espacios “muertos” de la parte alta de las paredes. Se trata de partes de la casa que nadie en general aprovecha y que ofrecen excelentes oportunidades para el guardado.

Mesa redonda

Si se tiene la posibilidad de elegir una mesa nueva para la comida, lo mejor para todo espacio chico es la mesa redonda. Esta deja fluir mejor el tránsito a su alrededor, lo que hace que sea menos incómoda su incorporación. Al mismo tiempo, las mesas redondas generan efectos visuales que hacen a los espacios verse más grandes y a las mesas más pequeñas, pese a que pueden ser igualmente funcionales que una mesa cuadrada o rectangular.

Menos es más

Finalmente, hay que tener determinados criterios en lo que refiere a la decoración. Si bien es cierto que es necesario dar al espacio la personalidad y la onda que nos identifica y nos hace sentir cómodos, no es recomendable llenar una casa pequeña de cosas por todas partes. Para que el lugar se pueda percibir un poco más grande de lo que es y se sienta cómodo, es imprescindible cuidar la cantidad de cosas que se dejan a la vista.

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